Hay una parte de mi que piensa que los problemas hay que afrontarlos desde la parte en común, dese las necesidades y no desde las posiciones, que realmente no somos tan diferentes, que polarizarse no es el camino para nada y que hay algo de bueno en cada persona mala. Otras veces aborrezco esa ambigüedad posmoderna, y pienso que, al borde del colapso de la civilización, quién da primero da mejor, que el enemigo no le da tantas vueltas y que no se puede bajar la guardia ni un sólo segundo. Para esos días, me pongo a Soziedad Alkoholika; si estamos en tiempo de escoger bando, tengo claro a quién prefiero cerca.
En 2025 con la policía censurando el No Hay Tregua de Barricada, me parece inverosímil que ningún grupo tan crudo como S.A. nacido ahora, pudiese llegar a hacerse tan gigante como son ellos. Pero, tampoco les fue sencillo, han ganado ese estatus de grupo legendario a base de encajar hostias y seguir adelante. Son seguramente el grupo más torpedeado de nuestra historia, ya no es que no hayan tenido promoción y reconocimiento por nadie que no sea el público y la prensa especializada, es que se les ha perseguido hasta lo indecible. Seguramente a la larga, les hicieron un favor, pero hay que estar ahí día a día, cuando te están cancelando los conciertos, y mantener la moral y la banda a flote. Cada golpe les hizo más fuertes.
Aun restando versiones, EP’s, regrabaciones, directos y la mítica maketa nos salen diez álbumes de estudio, con unos últimos 25 años de historia en los que se ha ido imponiendo la mala hostia, dejando atrás casi cualquier momento desenfadado o divertido de los que salpimentaban sus discos de los noventa. Chorradas las justas, brea. No está el ambiente para menos.
Confrontación tiene guitarras atronadoras y puede que un enfoque algo más metálico, aunque como siempre se mueven en esa horquilla que por el otro lado tiene el hardcore, hay ritmos cortados, algún solo rockero, y tupatupa hasta no dar más a basto. En definitiva y sin aburrir con un track by track, temáticas y sonidos que puedes esperar de los últimos S.A. sin grandes sorpresas, ni puta falta que hace.
Si les has visto en directo, sabrás, como saben ellos, que sólo una parte de su audiencia está al día de sus últimas publicaciones, mientras que la otra va ahí a escuchar las canciones de siempre. Con este panorama, y con la poca rentabilidad de vuelta que tiene publicar un disco, entiendo que se hayan tomado siete años para sacar este. Es una pena, porque el mundo necesita más canciones de Soziedad Alkoholika.
