Si dijese que el último disco de Amorphis no me ha causado muchas sorpresas puede que se entendiese como algo negativo. También puede que sea a ti a quien no te cause sorpresa que lo escriba, porque llevo repitiendo ese mantra la última década. Llevan más de treinta años de carrera, y las dos últimas décadas con Tomi Joutsen al frente les han dado una estabilidad y solvencia con la que soñaría cualquiera de las bandas a las que los de mi generación nos referimos como clásicas. Atrévete a mirar su discografía y señalar cuales son los “malos”. No hay. Y al igual que podemos decir, por ejemplo, de Paradise Lost, si hubo momentos de titubeo, ya quedaron muy atrás. Saben cual es su camino, saben cual es su sonido, saben que producción y arreglos utilizar y saben cómo hacer buenas canciones. Pocas sorpresas.
Mirar la portada de Borderland también es volver a sentirse en casa. Nos evoca inmediatamente al Kalevala, la epopeya folklorica finlandesa en la que basan sus letras, con la ayuda del artista multidisciplinar Juha-Pekka Kainulainen. Marald van Haasteren (Ghost, Baroness, Bolt Thrower, High on Fire, Mastodon… ) pesenta una pintura clásica con claras referencias al cuarto poema de la Suite Lemminkäinen de Sibelius:
En el Kalevala, Tuonela es el reino de los muertos. Lo atraviesa un río oscuro y lento, frontera infranqueable para los vivos. En esas aguas nada el cisne de Tuonela, ave sagrada e intocable: quien intente cazarlo o dañarlo se expone a la muerte. El cisne actúa como guardián del umbral entre mundos, símbolo de lo eterno, lo sagrado y lo inalcanzable. Dentro del ciclo, el héroe Lemminkäinen recibe la misión imposible de matar al cisne de Tuonela. Fracasa y muere, despedazado y arrojado al río; su madre lo rescata y lo devuelve a la vida.
Como nota curiosa sobre la vinculación entre Amorphis y el folklore finés, tenemos que acaban de presentar el single Crowned in Crimson para la película Kalevala: Story of Kullervo del director Antti Jokinen, estrenada en Finlandia hace escasos días.
En lo puramente musical Amorphis también aplican esta versión tradicionalista, no sólo por el uso de las melodías y recursos, si no por el respeto a su propio sonido. Como decíamos, han forjado su sonido identitario y se mantienen fieles a el, de forma que aunque cada disco tiene su propia personalidad, no hay sobresaltos. La sensación de estar en terreno conocido nos transmite confort.
A pesar de todo ello, Amorphis siguen siendo muy desconocidos para el gran público, y continúan ganando adeptos con cada single o en cada concierto, también reencontrándose con viejos fans que les perdieron la pista hace tiempo. A este respecto temas más directos como Bones o Light and Shadow sirven de perfectos anzuelos, sin embargo Borderland se define mejor por sus temas más pausados, progresivos y ambientales como The Lantern o Tempest, por ejemplo. Tal vez requieran más atención y escuchas pero te encontrarás paulatinamente envuelto en su atmósfera, ideal para un viaje en furgoneta por la tierra de los mil lagos.
