Segundo álbum de la segunda resurección de Helloween, esa banda que cuando parece que ya está acabada vuelve a reinventarse con una fórmula estrambótica. En este caso, la ansiada vuela de Kai Hansen, y sobre todo, de Michael Kiske. Pero además, sin renunciar a ninguno de los miembros que en ese momento estaban en la banda. Y si hubiesen podido resucitar a Ingo Schwichtenberg, por supuesto que lo habrían hecho.
Mención especial a la portada, la cual fueron desvelando porco a poco a través de publicaciones en redes sociales, es similar a la del anterior disco, muy épica, y de estilo impresionista. Según el autor, Eliran Kantor, quiso hacer un guiño a los superhéroes de los videojuegos con los que creció.
Comienza de manera extraña, con una Giants On The Run que para mi gusto quizás no es la más apropiada para empezar el álbum. Aunque es un tema rápido, tiene los típicos altibajos de los temas largos de la banda. La cantan Deris y Hansen. Con la que pienso que sí podrían haber abierto el disco es con Savior Of The World. La canta en solitario Kiske. Es un tema rápido y powermetalero con un estribillo más o menos pegadizo.
A Little Is A Little Too Much es uno de los singles del disco. Cantado por Kiske y Deris, quizás sea la más comercial del disco, con ritmo bailón y estribillo pegadizo. Uno de los mejores temas del disco es We Can Be Gods, cantada por los tres cantantes. Captura perfectamente la esencia Helloween. La siguiente, Into The Sun es un medio tiempo cantado por Kiske y Hansen, que podría perfectamente llegar a formar parte del repertorio de baladas míticas de la banda. Como curiosidad, entre los bonus tracks hay una version acústica, otra cantada sólo por Deris, y otra cantada sólo por Kiske. Para mi gusto, totalmente innecesarias.
A continuación, El que fue primer single, This Is Tokyo. No es de lo mejor del disco. Posiblemente podrían haber elegido otras, pero quizás la elección vino por hacer un guiño a sus fans asiáticos. La cantan Kiske y Deris. El tema más largo (y mi favorito) del disco es Universe (Gravity for Hearts), cantada por Hansen y Kiske. Una ópera espacial con las clásicas subidas y bajadas de intensidad que suelen imprimir en los temas largos y épicos. al menos uno por álbum. Por lo menos este no llega a los 9 minutos.
Hand Of God la canta Deris solo. Quizás sea el único filler que le encuentro al disco, que ya de por sí es sorprendentemente corta. Under The Moonlight es un tema que recuerda mucho a la época happy metal de los Keeper, salvando las distancias. De hecho la canta Kiske solo. El tema que cierra el disco es Majestic. Otro tema largo y épico cantado por los tres cantantes. Un buen cierre para un buen álbum que, si te gustan Helloween, no te decepcionará.
Quisiera hacer una mención a Out Of Control, que es un bonus track que ha aparecido en la versión japonesa. Compuesta por Groβkopf, y cantada por Hansen (quizás por eso suena muy Gamma Ray), me parece una joyita que no alcanzo a entender por qué se ha quedado fuera del álbum.
El caso es que, nostalgias aparte, parece que la banda ha dado con una tecla creativa que parecía en declive desde aquel lamentable Rabbit Don’t Come Easy. Desde la reunión han llegado el ilusionante single Pumpkins United, el decente álbum Helloween, y este recién estrenado Giants and Monsters, el cual mejora el anterior álbum. Muy lejos de los mejores discos de la banda, pero que sin duda ha gustado bastante a los fans de la banda.
JIMY
