A finales de los noventa Fear Factory fantaseaban con una distopía industrial, en la que se desdibujaban las fronteras entre humanos y máquinas. Un futuro oscuro y decadente, que discurría entre rítmicos golpes metálicos. También fue la época del rap y el metal, del auge electrónico, de la caída del imperio de los guitar heroes y el amanecer del nuevo metal.
Han pasado tres décadas desde los albores de internet y aquellos chavales que flipaban con todo eso andan en el ecuador de la vida. Hoy la distopía parece más real, y las pesadillas de Ray Bradbury, Isaac Asimov y Philip K. Dick las podemos tocar con los dedos. Un Hikikomori con una computadora se basta para crear cualquier tipo de arte, sin tener que entablar conversación, ni compartir decisiones con nadie.
En el año 2018 y de la cabeza de Víctor Fraile surge CHVRCH, un proyecto hijo de aquellos tiempos y de estos. De quien conoció el metal como era, y sabe utilizar las herramientas que este futuro/presente nos ofrece, para colarse por las rendijas de este sistema esclavista y utilizar los pocos tiempos libres para seguir haciendo música.
Viejos compañeros de viaje forman FULL METAL COLLECTIVE, amigos de Propaganda, Emboque, Sez-Naus, Marlenne y comienzan a juguetear con la idea de crear canciones con total libertad, sin necesidad de atarlas a una banda, a la posibilidad de tocarlas o no en directo. Traspasando las fronteras del espacio y del tiempo surgen plataformas como FIVERR que ofrecen la posibilidad de trabajar a distancia con músicos de otros países, seleccionando de acuerdo a las necesidades de cada momento al más adecuado para cada canción. Como paso final en estos días revolucionarios, la inteligencia artificial toma protagonismo con SUNO y se abre la ventana que permite interactuar, arreglar y componer codo a codo con la máquina, parecido sucede con el arte visual que lo acompaña. Las redes sociales, sirven también como contacto directo y promoción última, sin necesidad de medios ni intermediarios. Y en medio de todo esto sucede CHVRCH.
Para este bloque de canciones Manú López se ha encargado de la guitarra desde argentina argentina, las voces llegan desde la garganta brasileña de Silent Rick, el bajo es labor de Sergio Carrera (Marlenne) y Víctor se encarga de la batería y producción. Como el propio Víctor nos cuenta en este momento que vivimos la IA aun es muy imperfecta y esos huecos permiten interacciones únicas que disparan la creatividad.
CHVRCH es mucho más orgánico de lo que pudiera parecer, y al igual que no podría existir sin tecnología, tampoco podría hacerlo sin su parte humana. Las canciones parecen tener vida propia, CHVRCH parece existir por si mismo, tener a veces su propia dirección y tomar sus propios caminos, en la época de la deconstrucción del LP a veces tienden a agruparse ellas solas en entidades como este Furor Aeternus que hoy presentamos, y que, por cierto, ya tienen su siguiente continuación en las redes de la banda.
