Piensa en el Thrash Metal como en el mal dormido que acecha en El Señor de los Anillos al final de la Tercera Edad. Nunca desapareció del todo, pero estaba un poco aletargado tras el dominio sucesivo de otras tendencias como el Grunge, el Nu Metal o el Metalcore… Pero entonces dos hechos trastocan el rumbo de la música.
El primero es que muchos de los grupos originales del estilo comienzan a sacar pecho, cierran etapas de exploración y suenan cada vez más rotundos, con unas producciones impensables en su época. Testament o Exodus pueden ser buenos ejemplos, pero la lista es eterna.
El segundo es que una horda de bandas jóvenes reivindican un sonido que surgió cuando eran niños e incluso, en algunos casos, ni siquiera estaban en los calzoncillos de sus respectivos padres. De alguna manera, el Kill ‘Em All y compañía les llegan a las manos como discos ya clásicos y perturban su adolescencia.
Con sus matices, en esa ola podemos incluir a grupos como Municipal Waste, Warbringer, Toxic Holocaust o Havok, y por aquí, pues, a Angelus Apatrida o Legen Beltza, aunque la mancha de aceite se extiende de forma difícil de precisar y podríamos seguir nombrando desde Trallery hasta nuestros Pandemia, con ejemplos de lo más variado. Lo más importante de todo: el Thrash vuelve a golpear duro cuando nadie lo esperaba y las sinergias entre clásicos y nuevas bandas retroalimentan el género, haciéndolo cada vez más fuerte cuando parecía estar debilitándose.
En este caldo de cultivo surge Crisix y, en 2008, graban su primer sencillo, Dead by the Fistful of Violence, en Akord’s Studio de Igualada, que sería incluido en el recopilatorio Spain Kills, editado por la discográfica de Dave Rotten, de Avulsed, Xtreem Music. Este dato es importante porque refleja como ninguno el hecho de que, por mucho éxito que cosechasen en sus quince años de existencia, nunca dejaron de tener un pie en la tierra y, por eso, remataron de forma intachable con el directo que hoy recuperamos para el Disco de la Semana.
La andadura de los catalanes es una mezcla de talento, trabajo, constancia y algunas carambolas. Ganan la Metal Battle de Wacken en 2008 y el despegue es inmediato. En 2011, The Menace está en la calle de la mano de Kaiowas y, formando frente unido con Angelus en el bonus Ultra Thrash, entre Rise… then Rest y Against the Odds, aquello explota más allá de lo que nadie hubiese pensado: giras internacionales y actuaciones en los festivales de metal más importantes de Europa.
Para el año 2020 plantean una gira de garitos que les trae al New de Santander, rememorando sus inicios y añorando los tugurios de paredes sudorosas.
Versiónes de sus ídolos, EP’s en caja de pizza, gafas anaglifas para 3D old school con cristales azules y rojos, abanicos de colores en el merchandising… Todo en Crisix seguía indicando una cosa: una panda de tíos que, contra todo pronóstico, habían conseguido petarlo de la forma más improbable.
Y con toda la maquinaria en marcha, solo buscaban una cosa: hacer que la gente bailase hasta la extenuación a ritmo de Thrash Metal. Ser tan bueno con tu instrumento que te sobre como para poder desfasar en el escenario y que aquello no se caiga nunca. Todo ese rollo de quedarse mirando al escenario con los brazos cruzados siempre fue imposible en sus conciertos. Bebían directamente de los tiempos del crossover, con Anthrax a la cabeza, y estando en el ojo del huracán que se formaba en sus pits, no quedaba otra que bailar el Baile de la Muerte.
Y en 2024, tras algunos conciertos en Latinoamérica, al límite de sus fuerzas, deciden parar. Sin dramas, sin aspavientos… Peña, ha estado guapo, lo dejamos. Como cuando se acaba un concierto o como cuando, después de una noche de bares, decides que te piras.
Liquidaron todo el merch que les quedaba en la tienda en tiempo récord, con descuentos a mitad de precio, y este directo que tenían previsto publicar… lo regalaron a todo el que lo pidió en su web, hasta fin de existencias. Doy fe de ello, porque tengo una copia.
Si cuando grabaron este Live From Home ya sabían que se acercaba el final, solo lo saben ellos. Yo creo que sí, porque es un remate perfecto. Capturar en vivo a la banda, en su lugar de origen, con un concierto memorable, con todos los números clásicos, incluido el medley de Beastie Boys, Pantera y Anthrax / Trust.
El DVD es una Polaroid maravillosa y emocionante para cualquiera de los que tuvimos la suerte de vivirles en directo, y un legado para los que vengan detrás… porque nunca se sabe: a lo mejor este directo será el que inspire a nuevos thrashers aún por nacer.
En 2025 acudieron a la llamada de Euskal Metalheads, para un cartel que dejaba muy claro que no hay que marcharse a buscar grupos muy lejos para vivir una noche alucinante. En 2026 les tientan con telonear a Megadeth junto a sus hermanos de Angelus Apatrida (The Cost en Valencia) y, claro, dicen que sí.
Pero antes ponen una condición en forma de single. Si alguien alguna vez pensó que eran una banda de género y que las barreras de este podían contenerles, estaba equivocado: Fast Music rompe cualquier norma que hubieses pensado que aplicaba sobre ellos.
Habrá más música y más conciertos de Crisix, o puede que no. Será como y cuando a ellos se les ponga de los huevos.
Y así debería de ser siempre. ¿No?
