Formados hace más de una década, Medussa es un cuarteto instrumental que ha hecho de la ausencia de voz su mayor virtud comunicativa. A través de dos guitarras, bajo, batería y un puñado de pedales, la banda construye espacios donde habitan sus inquietudes sin necesidad de palabras.
“Con mucha ilusión, os presentamos nuestro nuevo trabajo: “Mueran las Ideas”. Este disco es el resultado de un proceso largo de composición —aproximadamente un par de años— e intenso de grabación, entre septiembre y diciembre de 2025. Ha sido un reto distinto a los anteriores, ya que las circunstancias de la banda en este momento nos han impedido disponer de tanto tiempo para componer de manera conjunta en el local de ensayo. Esto nos ha obligado a aprender a trabajar de un modo más individual con cada instrumento, lo que ha hecho que el proceso creativo sea diferente a lo que veníamos haciendo hasta ahora.
Como propuesta, siempre hemos buscado alejarnos de los cánones y estructuras más habituales del post-instrumental más clásico. No lo hacemos por una cuestión de falta de originalidad en el género —al que respetamos profundamente y del que nos sentimos parte—, sino porque nuestra identidad se basa en explorar un sonido más directo. Preferimos dejar de lado los grandes desarrollos orquestales, los efectos infinitos y los crescendos largos para centrarnos en lo que somos: un cuarteto clásico de rock y metal.
Una parte importante de este álbum, y que ha supuesto una innovación respecto a nuestros trabajos anteriores, es que nos hemos involucrado a fondo en la producción. Nuestro objetivo era conseguir un sonido que fuera “de disco”, pero radicalmente natural. Queríamos que se nos escuchara a nosotros, sin artificios de estudio que enmascaran la realidad. Hemos buscado un sonido orgánico donde cada instrumento tenga su propio espacio y personalidad —con un bajo que vuela libre y una batería contundente—, pero que a la vez transmita esa fuerza de conjunto que nos define.
Las canciones de “Mueran las Ideas” se construyen a partir del riff. Es un disco de contrastes: a veces nos sentimos más rabiosos y crudos, otras veces más tranquilos y limpios, pero siempre buscando estructuras que nos lleven a un final donde todo explota. Hemos transitado por paisajes que van desde el rock hasta el metal o el progresivo, intentando siempre que la ausencia de voz no sea una carencia, sino una oportunidad para que los instrumentos hablen por sí mismos.
Creemos que con este disco hemos terminado de pulir un sonido propio que veníamos buscando desde nuestros trabajos anteriores. Es, simplemente, nuestra forma de entender la música instrumental: honesta, directa y, sobre todo, natural.
Esperamos que lo disfrutéis tanto como nosotros creándolo.”
Medussa
