Lo que germinó en diciembre de 2012 como la romántica quijotada de apenas veinte amigos, se ha erigido hoy en un bastión inexpugnable del metal en el norte de España. La Asociación Burgos Heavy Metal (ABHM) celebró su XIII Aniversario el pasado 11 de abril en la Sala Andén 56, una jornada que no solo confirmó la vigencia de su compromiso con la escena, sino que se convirtió en una exhibición de profesionalidad logística y pasión compartida. Bajo la dirección de Emilio Castañeda, la asociación ha consolidado a Burgos como una parada obligatoria en el mapa metálico europeo.
La velada se inauguró con una gestión impecable y una gran respuesta del público. Desde el primer acorde, la precisión organizativa permitió que la música resonara con una nitidez abrumadora, estableciendo el estándar de lo que ABHM representa hoy: una maquinaria perfectamente engrasada al servicio del metal.
Sobre el escenario, ANTECESSOR, referentes del Thrash local, tomaron el mando con una fuerza arrolladora. La contundencia de temas como “Ecocidio”, “El elemento”, “Muerte digna” y “Sintientes” caldeó una atmósfera que alcanzó velocidades de vértigo con “Fronteras de lo absurdo”. La intensidad no decayó con “La Memoria del agua” y “Extimidad”, conectando profundamente con su audiencia en “El niño con el pijama de rayas” e “Hijos de la Ira 2022”, para clausurar su descarga por todo lo alto con el himno “Patria”.



Sin solución de continuidad, la electricidad en el ambiente se tornó histórica con la llegada de LEGION DC. Hablar de ellos es invocar los cimientos del Thrash en España; pioneros de los 80 cuyo regreso se sintió como un acto de justicia poética. Desde el arranque con “Infamous state”y la demoledora “Dark force”, el público se mostró totalmente entregado, coreando cada palabra de “A Matter of Greed” y “Rhythm rider” como si los años no hubieran transcurrido. La banda ejecutó con precisión cortes emblemáticos como “My enemy inside”, “Lethal Liberty”, “Inner sins”, “They call me war”,“Mr Shady” y la mítica “Mili K.K.” cerrando su descarga con la brutalidad de “Possessed”.





El golpe de gracia llegó con la apisonadora navarra KOMA. Revolucionarios del género en los 90, confirmaron por qué poseen uno de los directos más potentes del país. Tras la solemne Intro de la “Marcha Radetzky” de Strauss, la sala se transformó en un hervidero con “Dinamitalos” y “El catador de vinagre”. El impecable trabajo del staff permitió que piezas como “Protestantes”, “El viaje”, “La máquina del tiempo” y “Tio Sam” sonaran con una pegada asombrosa. El repertorio fue un viaje generoso por su trayectoria, incluyendo “Vaya carrera que llevas chaval”, “Se donde vives”, “El pato” y “El muro de Berlín”. La locura colectiva se desató con “Palabras mágicas”, “El pobre”, “Imagínatelos cagando” y la irreverencia de “La almohada cervical”, “El Marqués de Txorrapelada”, “El sonajero” y “Sakeo”. Tras el himno “Aquí huele como que han fumao”, “Jack Queen Jack” y “Bienvenidos a Degüelto” regresaron bajo los sones de la “Marcha Fúnebre” de Chopin para asestar el impacto definitivo con “Mi jefe”.




Nada de lo vivido en esta jornada habría sido posible sin el trabajo incansable de la organización y el apoyo del staff de la sala. Tras trece años de “armar jaleo”, la Asociación Burgos Heavy Metal demuestra que cuando la pasión se gestiona con rigor y respeto por el público, el rugido no tiene límites. Burgos gritó, cantó y celebró una noche que ya forma parte de su memoria colectiva.
Queremos expresar un agradecimiento especial a todo el equipo de trabajo de la asociación, cuya dedicación y esfuerzo desinteresado en la organización fueron piezas clave para que este XIII Aniversario fuera un éxito inolvidable.
¡Larga vida a la Asociación!

Elena Kardash
