Tabacalera se ha posicionado en estos últimos años como uno de los refugios culturales referentes de Santander. Situado frente al puerto, ofrece un espacio recogido e íntimo que acoge todo tipo disciplinas, desde charlas y conferencias, hasta actuaciones de baile, o musicales, sin cerrar su puerta a la diversidad estilística. En este ámbito, están desarrollando ahora mismo un ciclo que incluye conciertos de lo más granado; Smooth Beans, Las Yhadis, Flaca and the Beat o Pablo Solo, entre otros. Tienes toda la información en nuestra agenda, si te causa curiosidad.
El ambiente que se respira es perfecto para presentaciones como la de anoche, música instrumental, con un pie en el vídeoarte. Muy acorde para escuchar de sentado, con los cinco sentidos puestos en la música. Aunque también sabemos, que cuando Medussa se presentan en escenarios, grandes o underground, la propuesta funciona con igual efectividad.

A pesaar de que ya llevan unos meses juntos, también se podía considerar la puesta de largo de Pablo como bajista pródigo de Medussa. Retornado y reincorporado justo antes de la grabación de Mueran las Ideas.



Con la sala en completo silencio comenzaron a enlazar los nuevos temas, cuyos títulos aparecen hilados en forma de poema en la contraportada del vinilo. El ambiente de luces rojas y moradas me trajo a la cabeza el Judgement de Anathema, y tal vez por eso, vi esta noche más claras que nunca las influencias de esta banda sobre Medussa, y también las compartidas por ambas. Es decir, arpegios cristalinos postrockeros, ambientes densos que se cuecen lento y estallan, sensación de anhelo y melancolía, paisajes sonoros.




El discurrir de los temas que aun nadie había escuchado sucedió como una película, en la que te tienes que ir dejando llevar a terrenos insospechados. Tras la tensión, volvieron a la calma regalando algunos bises ya reconocibles.
Justo por la mañana, me habían pedido que listase bandas de Cantabria que sean referentes nacionales. En ese aspecto nos pasa un poco como a Feijóo; no somos presidentes porque no queremos. Es verdad que Medussa es una joya escondida, café para cafeteros. Probablemente aquí somos de poner la vida en otro lado, y dejar este espacio de libertad sin la presión de tener que llegar siempre el primero, más alto, más veces, más lejos. Del otro lado está la obra artística, y esa, es incuestionable.



De vuelta a casa me maravillo ante lo cuidado de la edición. Alguien me preguntaba hace poco porqué sigo comprando discos. Anoche encontré la respuesta. Compro discos para salvarlos del olvido. Para formar parte activa de un archivo que no quiere perder la memoria. Para saber, que dentro de décadas, en mi casa, o en la de otro como yo, existirá este objeto como recuerdo, y cuando muramos, quienes vengan después tendrán alguna oportunidad de saber que una vez existimos, y brillamos así de intenso.

La Palabra ha Muerto
Fotos y Vídeo: Laura Valverde, Elena Cifrián, Oskar Sánchez
