Después de unos años en barbecho, el Nuevo Pulso celebró su cuarta edición el pasado sábado, 24 de octubre. El centro cívico Tabacalera acogió desde las seis de la tarde los conciertos de Missing, Aeronave adolescente, Nuda propiedad y Bloodstein. Todas ellas con un futuro aún por definir, pero con un presente alentador.
Si habías estado rápido para comprar tu entrada, la misma incluía un útil fanzine con información de servicio sobre las bandas y pasatiempos para los ratos muertos. Porque hay que destacar que hicieron sold out y, aunque en el último momento ampliaron el aforo (el cual también agotaron), ya era tarde para hacer más copias de este bonito recuerdo.
Missing abrieron el festival demostrando la buena salud de la nueva generación musical de nuestra región. Una propuesta sólida enmarcada dentro del pop rock alternativo de influencias noventeras que hizo dar los primeros saltos a los allí presentes. La voz de Mel destaca sobre una base rítmica sólida con una muy sobresaliente Ana al bajo, un inspirado Manu a la guitarra y los coros y la gran pegada de Rodri desde su asiento en la batería. Muchos fueron los que comentaron la proyección de esta joven banda, que promete alzarse como una de las nuevas referencias pop rock a tener en cuenta.

Aeronave adolescente tienen una puesta en escena honesta. Sin querer epatar a nadie con argumentos estrafalarios, estos cuatro jóvenes músicos venidos desde Galicia y comandados por Daniel Valcárcel, ofrecieron una sugerente ración de pop lo-fi que puede emparentarlos con Marcelo Criminal. Presentaban su último disco, ‘Sueño con salones llenos’, editado por Caribe Records. ‘El día de la marmota II’, que despacharon a las primeras de cambio, es de mis favoritas y para los que gusten del costumbrismo y el pop sin artificios son un grupo al que hay que seguir la pista de cerca.

Después de la pausa de hidratación salieron a escena Nuda Propiedad. Dentro de la propuesta del Nuevo Pulso, dirigida a dar a conocer y promover ‘bandas emergentes’ estos eran los más veteranos. Conocidos en la escena cántabra, en especial dentro del rap, por diferentes proyectos (La Carcher, OFDT, The Licias, por citar algunos) estaban casi de estreno. Sus canciones son oscuras y minimalistas con un marcado discurso social. Elvira pone la voz, Dee los coros y los aparatos y Arteche más aparatos. Por momentos pensé en PJ Harvey y otros en Tulsa. Si estas líneas no son muy esclarecedoras, antes de finales de año se subirán al escenario del New, donde seguirán presentando canciones que esperan publicar el año que viene.

El cierre del festival fue responsabilidad de Bloodstein. Con una buena puesta en escena, sin pausas entre canciones para que no decayesen los ánimos, estaban encabezados por un carismático cantante. Sus canciones, donde caben las melodías más emo, el trap y el pop, dan como resultado un sonido muy actual. Sensibles y duras al tiempo. Pusieron un broche a la altura del festival.
Que vuelva a celebrarse el Nuevo Pulso es una noticia que hay que recibir con alegría. En unas semanas es el Infest y son iniciativas como estas las que permiten que el circuito alternativo siga vigente. Aunque suene de Perogrullo, que el público tenga conciertos a los que ir y las bandas bolos en los que tocar.

Texto: Juan P Torres
Fotografías: Víctor Vélez
