Europe, una banda que para la mayoría del público fue un one hit wonder, para los fans del hard rock ochentero una banda que sacó grandes discos aparte del archiconocido, como Out Of This World o Prisoners In Paradise; y para los que gustan de seguir la actualidad del mundillo del rock y el metal, una banda que tras su reunión en 2003 no ha parado de sacar discos y girar, y que además ha servido de inspiración y referente para una nueva remesa de bandas de hard rock suecas.
Defender tu legado más reciente frente a fans que siguen viniendo a escuchar ese tema de hace 40/50 años es un hándicap que no es exclusivo de Europe, que en muchos casos tienen que sufrir un público que se anima sólo cuando se toca ese tema. Y si es difícil para estas bandas hacerlo con profesionalidad, resulta mucho más difícil todavía para los teloneros, en este caso los (para mí por lo menos) desconocidos The Damn Truth, un excelente grupo de hard rock con influencias de los 70 tanto en lo musical como en lo estético, liderados por la cantante y guitarrista Lee-La Baum; a los que hay que agradecer su buena actitud en escenario frente a los problemas técnicos y un público bastante frío. Los canadienses vienen de presentar su cuarto disco, The Damn Truth, lanzado el año pasado.




Entrando en la actuación de Europe, se encontraron con una recepción más cálida de lo esperado por parte de un público que desde la inicial Scandinavian Eyes, de su reciente disco Come This Madness (del que también tocaron One On One y The Cult Of Ignorance), se mostró muy activo y demostrando que no habían venido a escuchar únicamente temas del 86. Alternaron temas de la época más reciente como Walk The Earth, Last Look At Eden o War Of Kings con temas de la época clásica como Superstitious o una curiosa versión de Prisoners In Paradise que comenzó al principio únicamente con el teclado de Michaeli y la voz de Tempest, finalizando de manera apoteósica con toda la banda tras el solo.

Un par de curiosidades: Como la gira va de tocar íntegramente su disco más vendido y por el que se hicieron famosos a nivel mundial, también incluyeron en el set list una cara B de esta época, On Broken Wings. Y la segunda curiosidad es que cuando empezaron a tocar los temas del disco, en vez de empezar por el principio, empezaron por Rock The Night, seguida del baladón Carrie. Era un momento de evidente subidón y momento emocional en el que todo el recinto se vino arriba. A continuación pusieron por las pantallas de fondo de escenario unas fotos de colchones viejos, simulando lo que vendría a ser un local de ensayo casero similar a esos en los que muchos hemos empleado grandes cantidades de horas de nuestras vidas. Joey dijo que querían homenajear a su crew de los viejos tiempos, y durante la interpretación de Danger On The Track el escenario se llenó de técnicos y roadies que traían y llevaban flightcases e instrumentos, ajustaban amplis y batería, o probaban los micros. Llegó un punto en el que los propios músicos literalmente estorbaban en el escenario. Como remate a una escena digna de los hermanos Marx que ya de por sí resultaba bastante graciosa, apareció una repartidora de pizzas. Los que alguna vez hemos tocado en una banda amateur nos sentimos muy identificados con ese caos.







Siguió el concierto, ya con más normalidad, con temazos que ya sabíamos que vendrían como Ninja, Cherokee, Time Has Come, Heart Of Stone, On The Loose, y Love Chaser. Lo que vino a continuación, el inevitable broche final. Esa cuenta atras reforzada con ese teclado simulando unos motores de cohete arrancando… y en cuanto empieza a sonar el mitiquísimo tinonino, por nuestras cabezas pasan momentos tan distintos de nuestras vidas como un espectáculo de magia, la laca que provocó el agujero de la capa de ozono, un gol del Rayo Vallecano, Joey Tempest robando un beso a una azafata del Un, Dos, Tres; ese tío muermo del curro que de repente te sorprende y se viene arriba al escuchar esta canción, tus tías dando vergüenza ajena en la boda de tu primo, los pósters de la habitación de tu prima, las carpetas forradas de tus compañeras de clase…


La misma formación que grabó el disco hace 30 años y que llevan juntos los últimos 23: Joey Tempest, John Norum, Mic Michaeli, John Levén e Ian Haughland. Un disco que, a pesar de la estigmatización que les supuso el tema-título, es un auténtico no-skip album y un clásico del género. Se merecía este homenaje, porque es mucho más que los dos temas que todo el mundo conoce.
Europe – The Final Countdown 40th anniversary tour.
La Cubierta (Leganés) – 10 octubre 2026
Texto: JIMY
Fotos: Míriam Jiménez, Ana Gárcol y JIMY
