Venían los Reinci a las Lunas del Egaleo este año, y era una ocasión buenísima para volver a juntar la cuadrilla (los que quedamos) y rememorar aquella época en la que sentados en un banco del parque con un cachi en la mano berreábamos a capella las canciones que nos marcaron durante aquellos años 90. Y es que, aunque por aquella época lo que siempre estaba puesto en el walkman era Helloween, Nirvana, Sepultura, Machine Head, Pantera, Alice In Chains, Soundgarden, Iron Maiden, Fear Factory, Pearl Jam, Dream Theater… lo que de verdad cantábamos en la calle era S.A, Boikot, Extremo, Barricada, Porretas, Hamlet, Def Con Dos, La Polla, y por supuesto, cómo no, a los Reinci.


La gran diferencia (hay muchas más como volumen y forma de nuestros cuerpos, y cantidad y calidad capilar, pero no vamos a entrar en eso) entre entonces y ahora, es que en los 90 yo iba a un concierto de Reincidentes y me conocía casi todas las canciones. El sábado apenas conocía una cuarta parte del repertorio. Y es que, en ese momento me di cuenta de que los sevillanos no han parado de sacar discos de gran calidad. Y eso sin perder su aire combativo y reivindicativo. Y sus fans lo agradecen, los cuales estuvieron entregadísimos durante todo el concierto, no sólo durante Vicio, que era lo que se suele esperar de las bandas que consiguieron meter un hito en el repertorio de las orquestas de pueblo.


De los que eran, quedan Manu, Fernando y Juan. Entró hace unos años Javi, de Banda Jachís, a sustituir a Finito de Badajoz. Abrieron con Rip-Rap, seguida de Grana y oro. Fueron cayendo temas como Rebelión, Himno al bar, la canción que por desgracia hay que seguir tocando: Ay, Dolores, o Andalucía. Para el final dejaron sus grandes himnos: Vicio, Cucaracha blanca, y Jartos d’aguantar. Como ya he dicho, uno podría esperar que el público sólo reaccionase con estas últimas, pero lo cierto es que tanto banda como público lo dieron todo durante la hora y media que duró el concierto. Nada mal.

En resumen, creo que me toca repasar su discografía reciente, porque merece la pena hacerlo, y no estancarme en el Sol y rabia o en el Nunca es tarde.
Texto y fotos: JIMY
Las Lunas del Egaleo – Teatro Egaleo (Leganés) – 4/7/26
