Las entradas anticipadas hay que comprarlas cuanto antes, primero de tener claro si puedes arreglarlo para ir, desde luego mucho antes de saber si te va a apetecer. Porque luego llega un domingo de enero, con temperatura rondando el cero, arrastrando todavía una resaca que no sabes cuando empezó, y a ver quién es el guapo que se mueve de debajo de la manta. No cuentes con tu entusiasmo, seguro que ya no te queda tanto.
Allí nos plantamos, frotándonos las manos unos con otros y echando humo por la boca al hablar, unos quince minutos de aclimatación antes de comprar cerveza, por no sostenerla en la mano.
Pero bueno, la cosa es que poco a poco comienzas a charlar con unas y con otras y vuelves a darte cuenta de que ese es tu sitio, y que menos mal que has venido. Nunca te arrepentiste después del show, muchas veces sí de haberte quedado descansando. No lo necesitabas tanto.
Escenario Club; yo contaba con que superaríamos los 200, y me parece que la ocasión lo merecía, pero visto lo de la temperatura, casi mejor así apretados. 20 años para Ídolos del Extrarradio, 30 para Lunática, historia en directo del Underground de Cantabria, a veces pienso que si hubiesen emigrado se les recibiría subidos en un burro y aclamándoles con ramas de palma y olivo. Pero es lo que hay, lo cotidiano lo damos por sentado, y eso que no tocan tanto. A veces necesitamos que venga el Primavera Sound a señalarnos lo que teníamos delante de los ojos desde hace tiempo.
Lunática son la solidez sobre un escenario. Han incorporado las nuevas canciones al set como si tal cosa, totalmente integradas. Se han empeñado esta vez en encontrar un sello que esté interesado en moverles un círculo más allá, espero que pronto alguno de los que tenemos a mano se rinda a la evidencia. Los temas les han grabado con Álex Pis, y suenan cañón, como ya escuchasteis en la radio. Yo, que ya me les se de memoria, me estuve fijando en cosas pequeñas que hacen a los grupos muy grandes, como las transiciones entre canciones, tan medidas que durante todo su concierto no cesó ni un segundo la intensidad el ruido. Dedicaron Ovals Like Weapons a Trump y su política de rey del mundo. Se nos está quedando echo una mierda, pero por lo menos nos queda Lunática y noches en las que nos juntamos a celebrar el camino que hemos ido recorriendo juntos.

Otro tanto con Ídolos. Se lo pasan por debajo de la pata de tal manera que no les hace falta un gran esfuerzo para juntar una hora de temazos. Tras el concierto aniversario en el que recuperaron momentáneamente su primera etapa esperaba alguna sorpresa a ese respecto, y aunque el protagonismo fue para sus temas como trío, celebré mucho que terminasen con Bajo mi Puta Piel se Esconde el Cosmos, un puñetero himno generacional que nunca fue coreado lo suficiente. Con el bajo estampado contra el suelo, los conciertos de Ídolos son casi un corte de manga a cualquier convención o liturgia rockera, blablablá… Fuego!


















Fotos: Sonia Toledano
