Los años van cayendo. El programa cumplió 30 y aunque soy un yogurín en las trincheras de Noche de Rock, así como quien no quiere la cosa me he convertido en el corresponsal de Wacken. Un festival al que vine por primera vez cuando aún tenía pelo en una tienda de campaña (qué frío pasamos aquel año ¿verdad Ramiro? ). El caso es que desde que mudé a Alemania me he perdido muy pocas ediciones.
A Wacken he venido en tienda de campaña, en coche, furgoneta, auto caravana, caravana y ya este año cansados de pasar calamidades, nos hemos alquilado una casita a media hora escasa del festival que va a ser la base de operaciones de toda la familia.
Martes 28 Julio
Aprovechando la casa nos hemos venido toda la semana y aquí andamos desde el lunes.
El martes tocaba un poco de turismo familiar por el mar del norte y por la noche al pueblo a ver qué se cuece por la calle principal de Wacken.
Al final de la calle está la única sala de conciertos que tiene el pueblo. La sala es grande, pero en un festival así se te queda pequeña hasta si programas algo el martes. Y es que aunque el festival empieza el miércoles, los últimos años han ido adelantando la apertura de la zona de acampada y con la excusa de evitar atascos (que no es ninguna tontería) hay ya algunos conciertos desde el mismo lunes.
Llegamos por allí y entre que nos tomamos algo, nos ponemos cómodos miro la hora y veo que sólo queda un concierto, así que habrá que entrar a ver quien toca…
GRELL
Les pongo sus auriculares de seguridad a mis dos peques y para dentro que vamos, que llevan ya veinte minutos tocando.
Como voy con ellas delante no es difícil hacerme hueco hasta las primeras filas y es que cuando llegamos nos quedamos detrás, pero la mayor me dice que no, que ella quiere ir delante.

En garitos como el de anoche es donde se hace afición, ahí sudando y sintiendo la música a bocajarro. Si mis dos peques me salen regetoneras o como se diga, no será porque no lo he intentado, porque anoche las dos vivieron una experiencia de esas que no olvidas. No son ajenas a Wacken, pero es la primera vez que ven a una banda en sala y salieron emocionadísimas.
Grell tocan rapcore como dicen ellos. Mucha melodía pero también con mucha rabia. Son un quintero jovencísimo del norte de Hamburgo, muy cerquita de aquí. Lo componen Fabian “Köstlich” Köster (voz), David Seymour Bergner (guitarra), Maximilian Reinhold (guitarra), Arne Schmidt (batería) y Yannik “Mitzi” Mitzloff (bajo) y suenan frescos desde el primer acorde. Mucha mezcla de géneros y un sonido moderno, “muy alemán”, que conecta muy bien con los más jóvenes. A mi ya se me pasó el arroz hace tiempo, pero me lo pasé genial viendo el relevo generacional delante de mis narices.
Son de esos grupos que suenan mejor en directo, pero os dejo aquí un pequeño vídeo porque entre limpiada de baba y otra, reconozco que me gustó como sonaban. Le pusieron muchas ganas y sonaron de escándalo estos cinco alemanes.
Como final de fiesta, uno de los guitarras al final del directo se acercó a darles un par de púas a sus dos nuevas fans. Paso obligado a comprarles un par de parches en el merch de su primer directo en sala y cerramos una noche perfecta.
Miércoles 29 de Julio
El lunes le mandé una foto a Ángel tomando algo con mi chica en el pueblo, no había casi nadie pero lo que más le llamó la atención a él es que llevábamos chaqueta (!!!) qué envidia me decía.
Pues hoy nos llegaba a estas latitudes la ola de calor que os lleva azotando en el sur de Europa ya quince días si no me equivoco. Eso sí, la alerta por calor extremo que me ha llegado al móvil esta mañana era de 30° y por lo que he leído y me han contando, más de uno y de dos firmaríais esos grados.
El sol aprieta, quema pero a las doce tocaban unas japonesas que quería ver mi hija mayor ¿de verdad quieres que vayamos tan pronto al festival? Claro! Yo quiero verlas! La primera vez en mi vida que madrugo para ir a un concierto. Y qué calor hace. Llegamos y empiezan
Broken by the Scream

La mezcla de música de videojuego japonesa con guturales tipo grincore y coreografías a lo grupo de esos de pop asiático suena… Uff no sé si adjetivarla, pero dejemoslo en rara.
Broken by the Scream es un grupo al que entre tema y tema le cuesta decir tres palabras seguidas en inglés y se pasan el rato hablando en japonés para ellas mismas. En lo musical le pusieron muchas ganas y no voy a negar que conectaron con la gente. Mi hija mayor lo disfrutó mucho y al igual que a Grell anoche, quise ver el concierto con sus ojos y lo que vi me gustó.
De las cuatro que se ven en la foto la morena y la que lleva el pelo de dos colores hacen los guturales. La banda son cuatro, pero no sé quien es quien vaya: Io Nozukidaira, Nanaougi Tsubaki, Mikogami Shizuku y Takayashiki Yayoi. Las otras dos angelitas cantan con ese estilo de banda japonesa de pop con vocecitas agudas.

Destaco lo eclectico de su estilo, en un tema se pusieron a bailar can can y llegaron a sonar saxos grabados con ramalazos de metal progresivo. Parece que nada está fuera de límites para estas cuatro simpáticas japonesas que por lo que leo llevan ya una década tocando aunque con cambios de formación.
Interludio
Toca vitaminarse y supermineralizarse. El calor aprieta y hasta las cinco no tengo nada.
Me doy una vuelta por el infield cuando lo abren con pirotecnia y el Ace of spades y aprovecho para acercarme al principio de Lovebites, otra japobanda de chicas, esta vez tocando power metal.

No me quedo mucho porque no es mi estilo, el sol aprieta y tengo hambre. Ahí queda la foto que casi es hora de ver al señor Warwick.
Ricky Warwick and The Fighting Hearts
Este sí es mi escenario. Aquí todos estamos ya con exámenes de próstata o revisiones pre-menopaúsicas.

El señor Warwick se ha marcado un directazo esta tarde que nos ha dejado a todos con ganas de más y eso que algunos nos hemos tenido que acercar debajo de la manguera porque no había quien respirara con la que estaba cayendo.

Decía Mr Warwick que era la primera vez que traía a su banda a Alemania. Esta es por cierto la segunda reencarnación de la banda, donde sólo conserva al bajista, Richard Vernon que como nota graciosa decía Warwick antes de empezar Don’t leave in the Dark que haría la voz de Lita Ford. Es un temazo, todo sea dicho, así que ya estáis tardando en darle al play antes de seguir con la reseña. Igual hasta os lo descubro.
Pues creo que me quedo mejor en este lado del escenario que el de la manguera nos tiene aquí fresquitos.

En el directo han caído varios temas de los Black Star Riders, que han hecho las delicias de la congregación. Kingdom from the Loose que es posiblemente su tema más Irlandés (que ya es decir) y Finest Hour con ese estribillo tan de directo “shananana“…
Antes había presentado a Richard, su bajista, pero me han faltado Jack Taylor a la batería que ha sonado impecable y un guitarra con muchísimas tablas y una presencia en el escenario que me ha llamado la atención mucho. Cuando lo ha presentado Rick es cuando me ha cuadrado todo. Ben Christo se llama la criatura, y si por el nombre no os suena, si os digo que es el guitarra principal actual de The Sisters of Mercy, ahí sí ¿verdad?.
Voy a ir dejando aquí la reseña que me está quedando larga, pero vaya, si me tengo que llevar un grupo de este Wacken, ya tengo un ganador. Y eso que acabamos de empezar.
Me voy a tomar aire y me llama Roberto, al que después de tantos años viéndonos en Wacken ya considero un amigo. Que acaban de llegar de Milán y me voy con ellos a ver The Gathering que vienen con Anneke a hacer un concierto de esos temáticos que tanto me molan a mi. Pues allí que nos vamos mientras por el camino intentamos ponernos al día.
The Gathering
El concierto era cita imperdible para los fans más veteranos de la banda. Contaba Anneke (que se ha juntado de nuevo con la banda para hacer una gira “reunión” celebrando el 30 aniversario de su disco Mandylion) que su primera vez en Wacken fue también hace treinta años, en el 96 y que cuantos estuvieron allí. Ella contó cuatro manos. Ya son muchas.
El tema es que yo nunca fui fan de la banda. No me disgustan, pero creo que son una banda con un fanbase muy fiel, sobre todo de los discos clásicos y lo cierto es que yo en esos años estaba a otras cosas musicalmente más brutas.
Os hablaba de Roberto. Él sí que fue fan de la banda y me confesó que por aquellos años estaba enamorado de Anneke. Por eso decía que para fans de la banda este sin duda ha sido un concierto muy especial. Vi a mi alrededor gente cantando todos los temas del disco. En general vi al público muy entregado y animado.

La puesta en escena como veis muy austera. Todos de negro con camisa o camiseta y Anneke en el centro del escenario en todo momento con una sonrisa y disfrutando de cada tema, de cada coro y de cada aplauso. Me gustó mucho ver esa conexión y quise tal vez ver algo de nostalgia en su expresión. En cuanto al resto de la banda, sinceramente los vi muy desconectados de ella y casi diría yo que del concierto. Estaban ahí a lo suyo tocando como si fueran miembros honoríficos de Dream Theater (ahí voy yo haciendo amigos). Pero vaya que es como lo vi yo que no soy fan de la banda, para análisis musicales, mejor buscad por otro lado.
Llevaría medio concierto cuando me llaman mis hijas. Que ya están listas para “su concierto”. Y es que hoy es su día. Básicamente mi día ha girado en torno a las dos bandas que ellas dos querían escuchar y disfrutar. Y si les puedo dar eso, no puedo ser más feliz. Me flipa mucho ver los conciertos a través de ellas. Creo que es un privilegio y me gusta mucho poder disfrutarlo e intentar ponerlo en palabras.
Me despido de Roberto hasta mañana y me voy al Faster que va a empezar en breve…
Electric Bassboy
A principios de años estuve viendo el arranque de la gira del grupo en su encarnación original. El de hoy era seguramente el concierto más extraño en lo musical de mi vida. No sólo por el estilo tan alejado del rock de este proyecto paralelo de los alemanes, si no porque una “rave” es lo último que me imaginaba ver yo en Wacken. Y el caso es que mi hija pequeña me sigue recordando cada vez que puede lo dolida que está por no habérmela llevado a ese arranque de gira de sus amados Electric Callboy. Hoy era mi oportunidad de redimirme.
Así que me traigo a las dos pequeñas de la mano al infield. Lo cierto es que me daba cierto respeto meterlas ahí, porque conozco los apretones, los calores, los agobios y la gente surfeando por encima de tu cabeza de mil y una bandas. Tengo recuerdos buenos y no tan buenos, entre barro, lluvia frío y calor y aunque hoy no era muy tarde y la gente no iba muy bebida (acabamos de empezar), me daba cierto respeto porque no sabía el tipo de público que traería este proyecto tecno electrónico tan extraño. Así que muy cautelosamente les digo, vamos a entrar por el lateral y nos quedamos en un lado del escenario. Ahí es más fácil esquivar a los surferos metaleros y siempre es más fácil escaparse si se me agobia cualquiera de las dos o me veo un poco apurado.
El caso es que la mayor quería ir delante otra vez. Hoy no podemos chica, mira qué escenario tan grande, aquí se lía luego bien. Pero ella insistía. Más hacia delante. No no, más. Y la gente amablemente al verlas tan pequeñas nos fue dejando pasar.
Al final un alemán la mar de simpático les cedió la valla y entre la gente que había alrededor hicimos piña para proteger a las dos peques. La pequeña la pobre le daba justo para ver por encima de la valla y conociendo a la gente de seguridad de Wacken, sabía que en caso de agobio las subo y las cuidan rápido.

Lo mejor de todo es que mis miedos quedaron en nada, el concierto fue sorprendentemente tranquilo en nuestra esquina, la gente se portó de forma extraordinaria con nosotros y por lo general, cuando la gente ve niños aquí se apartan, les sonríen y todo son buenas caras. Wacken es lo que es por la gente que venimos y cada año me demuestran que todavía existe fé en la humanidad como conjunto.
Hablando del personal de seguridad…

He escrito mucho ya pero nada de la banda. Musicalmente decía que me sentí en una “rave”. No he ido nunca, pero me la imagino así. Música machacona a lo “Central” de la época de la ruta del bakalao en el levante español y todo el mundo saltando sin saber muy bien lo que va a sonar en los próximos 13 segundos. Y es que musicalmente este proyecto hace honor a su nombre, es básicamente poner el bajo al 11 y que un DJ pinche bakalao como si fuera 1991. El concepto no es ni más ni menos que eso. Algunos temas de Electric Callboy, pero la mayoría del concierto era meter cualquier tema de cualquier estilo (hasta Mozart se atrevieron a destrozar), no dejaron ni un tema sin mancillar, digo versionar: Slayer, Bring me the Horizon, Limp Bizkit, System of a Down, The Killers, Blink 182… La lista fue interminable. Una hora de calvario, digo de samplers con el bajo distorsionado a más volumen del que debería estar.
¿Me gustó? Me gustó disfrutarlo en la valla con mis dos pequeñas. Verlas saltar, gritar, darle palmadas a los que salían del foso después de surfear, a verlas señalar al pato unicornio hinchable gigante sobre el que se subió Nico Sallach, uno de sus dos vocalistas mientras la gente le llevó de excursión por el infield:
Me gustó la energía y el buen rollo que se respiraba a mi alrededor. Me gustó verlas sonreír o su mirada la primera vez que se encendieron los cañones con fuego y sintieron el calor en la cara. Fue una experiencia muy chula, una fiesta en la que a mi personalmente me da igual si tocaron mejor o peor o si “Wacken ya no es lo que era“. Soy muy mayor ya como para ponerle puertas a la música y si Electric Callboy o Bassboy quieren tocar bakalao en el escenario grande de la meca del metal, pues que lo toquen y si la gente se lo pasa bien, es básicamente para lo que hemos ido todos allí. Convencedme de lo contrario.

Terminan y es hora de recoger. Quedan muchas bandas, pero hoy era su día, y con esto me doy por pagado. Algo de cenar y nos retiramos con una sonrisa por un día inolvidable con un saco de recuerdos que nos llevamos para siempre.
Jueves 30 de Julio
Hoy las peques tienen piscina. Segundo día de la ola de calor, pero por la tarde veo que refresca, así que los astros se alinean para que yo vaya tranquilamente a empezar el día con el señor de las pulseras de oro.
Yngwie Malmsteen
Llego y a penas acaba de empezar. Buen timing. Encima nublado, veintiséis grados. En la gloria.

Recuerdo que hará ahora más o menos treinta años lo vi en un concierto que dio en Valencia. De ese concierto me quedé siempre con la imagen de su pelazo, con esa forma tan característica de tocar que tiene, de lo maravillosamente nítido que sonó en todo momento y de varios detalles más como que tenía a un asistente para ir limpiando el sudor o el colgante enorme de Ferrari con toda seguridad de oro y una pegatina también de Ferrari en su icónica Stratocaster.
Treinta años después conserva el pelazo y su afición por el oro, aunque ahora con patillas y ha cambiado el caballito por cruces. El sonido tan o más perfecto aún que en la sala donde lo vi.

El escenario lo dice todo. A este señor le importa poco todo lo que no tenga que ver con la música directamente. Pared de Marshals. Guitarra, bajo y batería.
Versión completamente innecesaria del Smoke on the water con el rif tocado con el teclado y un eco en la voz que no entiendo muy bien. El público no se anima mucho ni con sus icónicos punteos con la guitarra al revés. Veo a todo el mundo muy frío, pero claro, aquí venimos todos a ver al maestro de maestros no a bailar. Mucha gente a mi alrededor va seguramente buscando otro tipo de directo. Malmsteen nunca fue la alegría de la huerta y aquí no ha venido a buscar nuevos fans.
Hombre, cambio de guitarra y ahora sí que saca su Strato con el logo de Ferrari. Algunas cosas no cambian.
Toca el solo donde rompe las cuerdas y lanza la guitarra hacia atrás. No puedo evitar pensar que no me gustaría estar en el pellejo del asistente que tiene que cogerla al vuelo. Qué responsabilidad!

You don’t remembereer, I’ll never Forgeeeet! Ahora sí se mete al público en el bolsillo. A mi incluido. Tocan los bises y la guitarra reventada contra el suelo! Buen final de concierto.
Mi chica y yo quedamos para vernos entre los dos escenarios porque ahora toca Europe en el de al lado. Corre a pillar sitio que no llegamos y ella es pequeñita.
Europe
Qué directo tienen estos señores. Qué maravilla de sonido, qué voz conserva Joey Tempest, qué maravilla de solos de guitarra de John Norum. Y ya que me he liado con la banda no me dejo a Levén al bajo que junto con Tempest lleva en la banda desde su fundación. Ian Haugland y Mic Michaeli en los teclados completan la formación clásica de una banda por la que parece que no pasa el tiempo. Si no es por las arrugas les he visto a todos frescos, simpáticos y disfrutando de cada tema.

En el setlist fue muy variado, con temas de todas las épocas y un tema o dos de cada disco. El arranque con On Broken Wings (de la cara B del Final Countdown) y el Rock the Night nos mete a todos rápidamente en el bolsillo.


Vuelvo a insistir en lo bien que tocaron y lo bien que sonó, pero es que lo que diga no va a hacer justicia de lo bien que les salió ayer el concierto al quinteto sueco. Acaban su poco más de una hora de concierto con Last Look at Eden, Ready or Not, Superstitious, Cherokee y cómo no The Final Countdown. Grandes sonrisas, el público entregadísimo y una de esas actuaciones que te guardas en la memoria.
Vamos a comer algo mientras toca Savatage. Tengo varios amigos poniéndome verde porque no me acerco a verlos. Y es que no es un grupo que yo haya seguido, así que no podría contar mucho. Pero lo que sí hacemos es intentar hacer la cobra y acercarnos por el otro lado a las primeras filas antes de que termine Savatage en el Louder. Llegamos quince minutos antes de que acabe y la cosa no está tan fácil como yo había previsto. Muy cotizada está la zona intermedia delante, así que no logramos acercarnos lo que me hubiera gustado a mi. En cualquier caso no me puedo quejar del sitio que cogemos. Al poco entre selfies, risas y apretones empieza…
Def Leppard
Hay bandas que guardas en el corazón. Def Leppard es una de ellas para mi. Es una banda que me transporta como pocas a mi juventud, a esos tiempos pasados que sólo algunas canciones consiguen transportarte. Pues los británicos tienen un montón de temas que lo consiguen.

Con esa introducción entenderéis que no voy a ser muy objetivo en mi reseña. Reconozco que me entristeció mucho el sonido tan malo y distorsionado en la primera parte del concierto. Era hasta molesto, sonaba como si hubieran contratado al ingeniero de sonido de Electric Bassboy:

El bajo al 11 otra vez

Arrancan con Rejoice y en este primer tema y a Joe Elliot no se le escucha al pobre. La distorsión del bajo y la batería es hasta molesta. Termina el tema y tocan Animal y nos volvemos todos locos. El volumen de la voz de Elliot parece volver a niveles normales, aunque sigue esa distorsión tan molesta. Me empieza a dar un poco igual, porque ¡¡estoy viendo a Def Leppard tocar Animal!! ¡Los pelos como escarpias!

Let´s get rock, una versión del Personal Jesus de los Depeche Mode que no sé muy bien por donde coger, y Bringing on the Hearbreak y ya me tienen completamente en el bolsillo. A mi alrededor veo gente irse quejándose por la distorsión del bajo.

Hasta aquí (y con los volúmenes arreglados ya) la voz de Elliot suena genial, se notan los años vaya, pero sigue conservando ese registro que nos enganchó a muchos en la época de la MTV.
Sigo con la banda ahora, porque al igual que Europe, es un lujazo ver bandas así con los miembros míticos que compusieron sus temas más conocidos. Rick Savage a la guitarra es junto con Elliot el único que lleva en la banda desde su fundación. Cuantísimos de mis rifs favoritos de Def Leppard han salido de Savage. Un lujazo verlo tocar tan cerca. Rick Allen, Phil Collen, Vivian Campbell a la batería, guitarra y bajo completan la mítica formación.

Llevamos ya medio concierto y Elliot empieza a perder la voz. No llega a los registros más agudos. El sonido parece mejorar, aunque no consiguen eliminar la distorsión tan molesta, al menos se hace soportable. Promises, Armageddon It, Love Bites, Rock of Ages y Photograph, con una serie de fotografías de fondo y videos de tiempos pasados que me parecieron super acertadas.

No he comentado nada del escenario. Muy clásico y a la vez con muy buen uso de las tecnolgías actuales. Dos rampas a los lados de la batería de Rick y en el fondo como veis una pantalla que cubría toda la trasera del escenario. Ya he dicho alguna vez que las infografías cutres me chirrían. Y en una banda como Def Leppard creo que se podían haber ahorrado el gato que salió en Animal y en algún otro tema más que parecía sacado de un tutorial de Blender. Por lo demás, me gustó que en algunos temas sacaban primeros planos de todos ellos tocando fundidos contra los fondos que cambiaban en cada tema. Volviendo a Photograph, creo que fue el más acertado de todos con las pequeñas fotos y videos de toda la banda. La verdad es que ayuda que todos lleven en la banda más de cuarenta años. Pone el perspectiva el paso del tiempo…
Tocan los bises; When Love and Hate Collide, Hysteria y cerrando el Pour Some Sugar on me. Me dejó un poco afónico he de reconocer.

Un diez para la banda. Puntos negativos para el ingeniero de sonido y a pesar de las dificultades de Elliot en la recta final del concierto con la voz, a mi me dejaron con un sabor de boca inmejorable. Lo disfruté muchísimo y me fui a dormir con una sonrisa.
Jueves 31 de Julio
Amanece nublado. La ola de calor da paso a unos maravillosos 21 grados. Un poco de lluvia parece que dan hasta media tarde. Nada escandaloso que deje barro por lo que parece. Así que ni tan mal. Chubasquero y para el festival, que dormir en una cama, una ducha de verdad y comer comida real me están dejando confundido. Parece que no esté en Wacken, así que allá voy.
Any given day
El año pasado los vi tres veces, entre festivales, directos y de teloneros. Es una banda que cada vez que la veo la disfruto un montón. Es metalcore sencillo, pero lo tocan con una energía que a mi personalmente me engancha una barbaridad.

Llego un poco justo, acaban de empezar y las primeras filas se cotizan. Voy a ver si me hago sitio un poco…

Mira qué majos, este moshpit está señalizado. Así no te puedes perder:

A tragar polvo. Tocan Unbreakable y el moshpit se ensancha. No es un grupo para ver sentados.
Me hago sitio y aquí desde el circle pit se ve guay
Pues va a ser que me quedo por aquí, que es donde mejor se ven los directos de estos alemanes.


Desde aquí hasta el final tragué polvo, salté, grité e hice un poco el mono todo sea dicho.
Otro día os presento a la banda y os cuento más cosas suyas, hoy toca pillar algo de aliento y sobre todo beber un poco para que pase el polvo de la garganta. Tremendo el directo de estos cinco alemanes, no apto para alérgicos a los moshpits.
La pausa justa para ir a pillar algo de sitio en Faster que toca el viejo Zack.
Black Label Society

Zack se sale como frontman, como vocalista, pero sobre todo con su guitarra. Me gusta mucho mucho mucho todo lo que hace este americano de New Jersey. Va de duro, no se le puede negar, pero es que hay gente que parece que ha nacido para molar. Y Zack parece que lo han sacado de una peli de moteros de ser el tipo más duro que te encuentras en su bar. Mejor ser su amigo…

Como frontman a sus casi 60 años parece que tenga 30 menos. No porque sea alguien que se mueva especialmente mucho, pero es de esos que llena el escenario él solito y no te das cuenta. Escenario con muchas similitudes al del señor Malmsteen: Torre de sonido detrás. A media altura se ha puesto la cortina porque él no necesita tanta pantalla, que simplemente saca el logo estático de su banda en tonos rojizos durante todo el concierto. Para qué tanta decoración, si al que hemos venido a ver es a él.

Me voy a la banda porque han tocado los cuatro con mucho nivel. Jeff Fabb a la batería, ni te enteras que está, pero menuda pegada tiene el amigo. La vista en cualquier caso se me fue sin poder evitarlo a John DeServio, su bajista con un estilo guapísimo que se aprecia mejor en un video que lo que yo os he pueda contar:
DeServio estuvo cambiando de instrumento prácticamente cada tema. Llaman mucho la atención las cuerdas rojas y verde fosforito que hacen que se aprecie aún mejor como toca.
Dario Lorina. Al principio me extrañó ver a este jovencísimo y delgado guitarrista al lado de estos dos veteranos enormes. No porque tocara mal ojo, pero no tal vez esperaba a un tipo más grande y menos tímido. Algo habrá visto en el Zack pensé yo…

¡Ahora lo entiendo! Zack no lo eligió por sus pintas, buscaba a alguien que tocara bien y vaya, este chaval es para seguirlo de cerca. Virtuoso como pocos, elegante. Muy muy bien por Dario.

A medio directo tocaba el primer homenaje a Ozzy con un No More Tears al estilo Zack, sin tanta producción, pero sonando como sólo este señor sabe hacerlo sonar. Qué chulada de versión, si es que se le puede considerar así.
Durante todo el concierto anima al público en todo momento, nos pide corear, levantar los brazos y aunque es un hombre parco en palabras, lo vi muy conectado. Aunque igual soy yo, que ya digo que soy muy fan del viejo Zack.

Para Wacken se dejó guardada como no podía ser de otra forma un final de set super emotivo con su Ozzy´s Song y el único cambio de fondo de escenario de todo el concierto. Termina el show y se despide de todos y por supuesto de su querido amigo Ozzy, con señas al cielo, santiguándose y mirando las fotos que coronaron el escenario durante el último tema. Por cierto, es un tema que escribió después de volver del funeral de su amigo, así que broche emotivo para un concierto impecable. ¡¡Muy bien Mr Wilde!!
Interludio
Un poco de socialización con mi amigo Roberto y su mujer mientras tomamos unas cervezas y vemos a Saxon tocar en el Harder. No cuento nada porque no le presto demasiada atención. Comentamos entre nosotros que parece que tocan todos los años.
Termina Saxon y debatíamos si acercarnos a ver al proyecto de Anders Fridén, digo In Flames o quedarnos ahí con la cerveza. Al final decidimos acercarnos al Faster a ver qué se contaba el viejo Fridén.

Roberto y yo coincidimos en no demasiados grupos, pero sí que sabemos reconocer cuando alguien toca bien, aunque no sea necesariamente nuestro estilo favorito. No tardamos en coincidir en que aquello no sonaba a In Flames. Sonaba a otra cosa, no voy a decir si bien o mal, pero aquello no era In Flames
Así que con nuestras cervezas en la mano aún fresquitas, nos acercamos a ver el extraño directo de Bear McCreary, que por lo que parecía venía con sorpresas, incluída Alissa White-Gluz que tocó un tema con él. Podéis ver la foto de Jorge, de Diario de un Metalhead en su Instagram. Larry, te eché de menos este Wacken, pero ya ví que andabas con Ángel. ¡Abrazos desde Wacken!

La verdad es que me hubiera quedado a verlos pero Roberto me insistió en ir al Louder a ver a…
Blood Fire Death
Pues casi que voy a dejar esta reseña vacía porque voy a hacer el ridículo intentando recordar todos los nombres de los cantantes y músicos que vi en el rato que estuve en el Louder. Mi amigo Roberto me fue cantando la lista, empezando Ihsahn, el vocalista de Emperor:

O Attila Csihar, el vocalista de Maihem:
Insisto que no voy a a hacer el ridículo en un estilo que no es el mío y del que poco puedo aportar. Pero la verdad es que debo reconocer que me quedé atrapado en el directo en el que cada tema o dos, cambiaban los músicos.

Al final me quedé más de lo previsto, porque cuando me di cuenta eran las 21:30 y vi que en Harder empezaba a sonar el You’ve Got Another Thing Coming. Antes de irme no pude evitar pensar en Jimenez y en lo que le hubiera disfrutado este directo. Vi a la gente entregadísima, y con un plantel así entiendo que no era para menos.
Si queréis ver este directo tan especial, lo tenéis en la web de Magenta Music: BLOOD FIRE DEATH – A TRIBUTE TO BATHORY: W:O:A 2026
Nueva ubicación del Louder
Me acabo de dar cuenta que no he comentado nada hasta ahora, pero este año han movido el Louder más cerca y han hecho la entrada a los dos principales más fácil desde allí, con una zona nueva con comida y una carpa enorme en donde estaba hace ya muchos años Louder. El cambio es a mejor, ya que ese nuevo acceso facilita moverse entre los tres escenarios enormemente. Muy buen cambio en mi opinión.
Judas Priest

Pues con el nuevo acceso, me planto en dos minutos a ver al viejo Halford. ¡Cómo suena esto! pienso nada más llegar. Sonido muy nítido y puesta en escena acorde a la magnitud de la banda. Mucho cuero, muchas tachas en el vestuario de unos señores que han inspirado a generaciones y que a sus setenta años siguen dando directazos como el de anoche. Para mi, escuchar temas que escuché miles de veces en mi walkman de camino al instituto en los 90 es un privilegio que disfruto de manera muy especial.

En el directo me ganaron del todo con The Sentinel al poco de empezar, sería el cuarto o quinto tema, uno de mis temas favoritos no ya sólo de Judas, si no de todas las bandas del mundo mundial. Ayer sonó mejor que en el disco. ¡¡Como escarpias!!
La voz de Halford a sus setenta y tantos creo que es más que decente. Ya lo he visto varias veces en esta “última etapa” y aunque ayer lo vi moverse más que de costumbre, los años no perdonan a nadie, pero vaya, creo que su voz no fue un problema, diría que más bien al contrario, como decía antes, es un honor poder cantar los temas con él.
No faltaron Turno Lover, Victim of Changes ni Painkiller que cerró el concierto antes de los bises. Y para los bises el mítico The Helion / Electric Eye y cierre con Hell Bent for Leather con Halford con gorra de cuero y cambio de chaqueta entrando con una moto al escenario y cantando el tema desde la moto. Living After Midnight puso el broche final.

Halford paseaba de un lado al otro del escenario durante todos los temas. Le vi feliz haciendo lo que mejor sabe hacer, y seguramente haciéndolo mientras la salud se lo permita. Lo que me recuerda la ausencia de Glenn Tipton por su enfermedad. La formación de anoche fue la estándar de los últimos años: Rob Halford (voz), Ian Hill (bajo), Richie Faulkner (guitarra), Andy Sneap (guitarra) y el inimitable Scott Travis en la batería.

Pues ahí estuve yo toda la noche en mi pequeña esquinita del infield como veis en las fotos cantando cada uno de los temas y sintiendo cada nota durante la hora y media que tocaron. En ese tiempo fui simplemente feliz con mis punteos de guitarra al aire y coreando sus temas.

En pocos conciertos se me han puesto los pelos de punta. Anoche fue una de esas veces, así que sólo voy a decir GRACIAS al Sr Halford por seguir tirando de la banda después de tantísimos años, más de los que tengo yo vaya.
Sábado 1 de Agosto
Este Wacken se me está haciendo raro. Es la primera vez en mi vida que no estoy en la zona de acampada y es una sensación extraña despertarme y tener una cocina con una nevera llena a rebosar de todo tipo de lujos de los que si habéis vivido algún festival largo sabéis que se echan de menos. El año que viene repetimos casa seguro. ¡¡Esto no lo cambio yo por una tienda!!
Lo mejor es que hoy es un día con muchas bandas y yo tengo las pilas cargadas a tope. Siempre llego molido a los sábados. No disfruto de los conciertos como me gustaría, me pierdo muchos porque las fuerzas flaquean y yo soy de ver a una banda BIEN o no verla. Eso de ver bandas comiendo o sentado en un prado no va conmigo, así que desayuno fuerte y le pido a mi chica que me acerque al festival a medio día que tocaban…
Orbit Culture
Si In Flames ayer lo ví un poco como el pasado del death melódico sueco, Orbit Culture son el futuro. Esta banda que en disco me gustan un rato largo, me ganaron como fan incondicional con su directo. Era su primera vez en Wacken y aunque tocaron muy temprano y éramos relativamente pocos a Niklas Karlsson, su vocalista / guitarra rítmica, le vi emocionadísimo de tocar en un escenario tan grande.

Nos dio cada dos temas las gracias a todos los que estábamos allí y se le vio muy animado. Me gustó un detalle que dijo Nikklas a medio directo: Muchas gracias desde el fondo de nuestros fríos corazones Suecos. Haciendo buenos los tópicos. Así que emocionados y agradecidos de estar tocando en el Harder y ojo, que no son extraños a escenarios grandes; Slipknot, Machine Head, Trivium, Fear Factory se cuentan entre las bandas que han teloneado. No llevan mala progresión.

En lo musical si les pegáis una escucha son crudos y su sonido aunque muy actual tiene clarísimas raíces en el death melódico sueco, raíces que en su directo quedan mucho más claras sin tanta producción moderna de sus discos.

Tocaron lo menos seis temas de su nuevo disco, un disco que yo personalmente tengo muy escuchado y que creo que es de lo mejor que ha salido de este estilo de música el año pasado. Ponedle una oreja al disco porque define muy bien el sonido que vais a escuchar en sus directos. Imposible no mover la cabeza al ritmo de su batería, los medios tiempos de los temas creo que juegan mucho a favor de la banda.

Un punto negativo pero porque yo soy un tipo raro; me gustan poco los arreglos grabados y eché en falta alguien a los teclados que le pusiera esa nota de color a los temas donde suenan teclados. Igual es algo a lo que me tengo que acostumbrar, pero vaya, no costaría mucho tener un teclista aunque sólo sea para los arreglos. Y hasta aquí mi crítica mierder a un concierto que yo no le puedo poner menos de un diez. Muy muy fan de Orbit Culture, dadle escuchas que lo hacen muy bien y en directo se salen.
Parada en boxes para comer
Me he venido muy muy pronto hoy, así que aprovecho para apalancarme y descansar porque hasta esta tarde no tocan Angelus. Tocaban Nevermore que me había recomendado mi amigo Roberto, pero hoy tengo la agenda llena y ya he dicho que me gusta disfrutar de los conciertos a mi manera que suele ser delante, así que me los salto para darlo todo con los albaceteños.
Angelus Apatrida
Llego pronto, hasta el punto de pillar valla a un lado del W.E.T. Como un reloj Guillermo, David, Jose y Victor salen a comerse el escenario. One of Us, Snob e Indoctrinate así casi sin dar las buenas tardes. Si quieres que la gente se mueva, es como hay que arrancar, y la banda de Guillermo tiene más tablas que muchas bandas que tocan en escenarios más grandes. Y vamos a un concierto de Thrash, así que las cosas hay que darlas sin cocinar, así a la yugular.

Guillermo sonríe entre cada tema. Bromea, incluso se hace un selfie “para mi madre” nos dice. Muy feliz de estar allí, pero lo vi super profesional como al resto. Habían venido a tocar y aprovecharon los cuarenta y cinco minutos que les dieron muy bien. Nos dio las gracias en varias ocasiones por estar allí y no pudo si no mencionar (entiendo que no exento de frustración) el haberlos elegido a ellos “por encima de dos de mis bandas favoritas que están tocando ahora mismo” mientras señalaba detrás de él. Se refería a Thrown y Lamb of God que los habían programado a la vez. Pero yo tenía que claro que esta actuación no me la perdía, aunque le tenía ganas a Lamb of God.

Aquí un trozo del Sharpen the Guillotine para que se vea la que liaron. Atentos al primero por la izquierda de los de seguridad que no paró de mover la cabeza en todo el directo:
Otro detalle gracioso de Guillermo fue cuando señala a este del público con el disfraz ese rosa. Dice ¿qué leches eres? ¿Una especie de Pokémon? Bueno, es igual, ¡¡tú lideras el moshpit!! Después del concierto he de reconocer que le pregunté a mi hija si era un pokémon y me dijo que no, que era ajolote, un anfibio la mar de extraño. Lo que aprende uno a la vejez vaya…

Gran directo como no podía ser de otra manera, decían que tenían que salir disparados que tocaban al día siguiente en otro festival en Holanda. Y luego yo me quejo de que estoy cansado después de dos días de festival. Estos albaceteños son duros o bueno, o yo soy un flojeras. ¡¡Grandes Angelus!!

Pues de valla a valla y tiro porque me toca. No tardo en cambiar al escenario de la izquierda, que ahora va…
Hardline
Cómo me gusta Johnny Gioeli. No soy nuevo en sus directos, tanto con Axel Rudi Pell como su banda Hardline, pero creo que esta es la vez que más le he visto saltar. Es un tipo que no es precísamente parado en sus directos, pero vaya, estaba desatado. ¡Que alguien le ponga una correa a este hombre! Entra dando brincos y hasta el último tema no paró de interactuar y gastar bromas al resto de integrantes de la banda.

Empiezo con una broma un poco tonta, pero que nos arrancó una sonrisa a todos y así de paso presento a la formación actual, que como creo que cualquiera que siga a la banda sabe, no cuenta con su hermano Joey desde 2002.
Johnny presenta a su batería Marco Di Salvia que acompañó perfectamente el sonido de la banda durante todo el directo. Luca Princiotta, que lleva desde 2003 en la banda y es con diferencia el más paredete del quinteto, me pareció verle un poco cansadete de las tontás de Gioeli, no sé, estaba ahí a la suya, dándole a la guitarra mientras Johnny hacía el mono alrededor suya sin prestarle ninguna atención. Y voy a la tontada de la broma ahora cuando presenta a Alessandro Del Vecchio, a los teclados y los coros. Un tipo simpático que animó el directo con su sonrisa y una presencia como pocos teclistas he visto. Cuando le tocaba el turno a Anna Portalupi, la simpática bajista que lleva como Alessandro desde 2011 en la banda, Johnny dice algo así como: The great, the beautiful, the amazing, the incredible Alessandro Del Vecchio!!! Insisto que es una broma tontísima, pero creo que trasmite muy bien el espíritu de un directo donde predominaron las bromas entre ellos y donde Gioeli no paró de hacer el payaso.

Musicalmente sonó a Hardline. Sonido limpio, sencillo con muchos estribillos, coros. Yo lo disfruté muchísimo y creo que es imposible ponerle pegas a un directo corto, simpático y con temas pegadizos como pocas bandas. Hardrock clásico, con uno de los mejores front man que os podáis encontrar encima de un escenario. Gioeli es mucho vocalista y yo personalmente no me canso de escucharlo en disco, así que un lujo verlo haciendo el payasete y cantando como sólo él sabe hacerlo. Un diez y me quedo corto.

Salgo pitando al inflield, que llevo dos conciertos del tirón en el Bullhead en la valla y en el Faster toca la banda de los hermanos O’Keeffe
Airbourne
Llego justo cuando Joel O’Keeffe hace su tradicional paseo por el público tocando a lomos de un enorme miembro de seguridad. Perfecto, porque así veo la última parte del concierto. Joel descamisado como siempre me hace preguntarme si en invierno también irá así.

Su hermano Ryan a la batería lleva buena parte del peso del grupo. Aquí vamos todos al ritmo que marca y el rock “a lo AC/DC” que tocan, te hace mover la cabeza a su ritmo quieras o no.
El grupo lo completan Justin Street al bajo que lleva en él desde 2004 nada menos y Brett Tyrrell a la guitarra. Ambos hacen los coros.

El viejo “voy a reventar una lata de cerveza con la frente” lo sustituye esta vez Joel con un sencillo pero efectivo lanzamiento de vasos de cerveza a medio llenar al público. Entiendo que no debe ser muy bueno andar reventando latas de cerveza con la frente. Vamos, no es algo que yo haya hecho nunca, pero como que tampoco se me ocurriría probar. Cosas del rockanrol…

En lo musical ni una pega en su sonido y en cuanto a banda, Joel se basta sólo para llenar el escenario. Si te distraes cada diez segundos está en un lugar distinto. Pienso que debe entrenar corriendo 10km todos los días, porque este tío pasan los años y sigue corriendo como no he visto a nadie antes. En un momento dado se bajó a los subwoofers the abajo del escenario y se puso a correr encima de ellos para llegar a la otra punta del Harder. Con los interludios esos que hacen con la guitarra repitiendo un rif. Aún así hay que echarle ganas, que hay un trecho de una punta a la otra de los dos escenarios principales. Pero Joel parece acostumbrado porque no le falta el aliento para seguir cantando cuando vuelve.

Airbourne suena a Airbourne. Si te gusta el rocanrol no te defraudan y el directo que se pegaron, o al menos la segunda parte que es la que vi yo fue super disfrutable.

Aquello era una fiesta y vaya si los australianos pusieron de su parte para que salieramos todos de allí coreando, bailando y moviendo la cabeza. Ni una pega creo que se les puede poner.

Toca descansar un poco, cenar algo y se viene mi chica a verme para terminar la noche del sábado juntos por primera vez y sin niñas. Habrá que llevarle a ver buenas bandas digo yo.
Corrosion of Conformity
Me preguntaba mi amigo Roberto después del concierto que si me habían gustado. Él se fue a ver otra banda, no recuerdo cual. Mi respuesta fue: Son mi nueva vieja banda favorita.
Y es que he de reconocer que me ganaron como fan porque aunque es una banda que lleva desde 1982 sacando discos, es de esas bandas que has escuchado y visto sus portadas por todas partes, pero no te has parado nunca a ESCUCHARLAS. Y si algo me llevo de este Wacken es que voy a ponerle una oreja a todas las épocas de esta veterana banda de Carolina del Norte.

Sonido crudo, muy distorsionado. Stoner metal, Southern metal, Sludge metal según wikipedia. No sé, a mi me sonaba a un stoner pero muy heavy. El sonido de su directo he de reconocer que me sorprendió para bien. Yo la asociaba a una banda más “tranquila”, pero vaya, su directo es de esos que te agarran y no te sueltan hasta el final. Salí encantado, me llegué a meter tanto tanto en su sonido que como digo, no podía quitar la vista del escenario. Cuando una banda toca bien, toca bien, y C.O.C. puso el listón altísimo. Fan para siempre.

Woody Weatherman toca la guitarra como le he visto a pocos tocar. Con una naturalidad de quien lleva toda una vida pegada al instrumento. Era hipnótico verle tocar disfrutando de cada tema, sonriendo y animando al público. Lo mejor es que parecía como muy casual como estaba tocando, como que él pasaba por allí, agarró la guitarra y asín sin peinar ni nada se puso a darle con la distorsión a tope. Es el único miembro de la banda que ha estado en todos sus discos.
Ah, casi se me olvida comentar, pero a mi chica no le gustaron nada. Dice que sonaba muy distorsionado y muy fuerte. Justo esa es la gracia le intenté explicar yo. Esa mezcla de distorsión y sonido tan crudo para mi fue la magia que me ganó. Mi explicación no le convenció, pero yo encantado de haberlos visto con ella.
Pepper Keenan a la voz y guitarra rítmica ha ido y venido por lo que leo en Wikipedia, pero vaya, su primer disco ellos fue en 1989. Junto con el bajista Bobby Landgraf y su barba de motero de los 80, les pasa un poco como a Zack Wilde, que parecen sacados de un bar de moteros del sur de EEUU. Bobby es el reemplazo de Mike Dean, su bajista “de toda la vida” que parece que hace cosa de un año dejó la banda. Nick Shabatura completa el cuarteto a la batería.
Cierro con este vídeo del Shake Like You donde podéis ver al Sr Weatherman con ese estilo tan casual que comentaba. Me gusta mucho el detalle que van todos conectados con cables a los amplis. Todo muy “old school”:
Mi amigo Roberto y su mujer llegan ya cerrando el directo y nos preguntan si les acompañamos a ver a Einherjer. Encualo? Einherjer, que tocan viking metal noruego. Ni idea tío, pero nos va de camino, así que yo encantado de que me lleves a bandas que no piloto.
Una foto es lo poco que voy a comentar de Einherjer.

Me quedo cuatro temas. No conecto y no entiendo muy bien lo que está pasando musicalmente por allí. Vamos a por la penúltima cerveza que el Wacken de este año está tocando a su fin.
Le pregunto a mi chica si se atreve a ver un grupo de deathcore conmigo. Sabaton están armando escándalo con fuegos artificiales, un tanque con la batería encima y mucha parafernalia para un grupo al que personalmente le tengo una manía especial. Así que no comento nada aparte de que estaban sonando de fondo mientras tomábamos algo mi chica y yo. Me dice que claro, que hemos visto Slayer varias veces juntos y se vino a ver a Motörhead al poco de conocernos, que ya nada le va a sorprender. En mi defensa he de decir que una vez hará ya veintitantos años la acompañé a un concierto de Estopa donde… Bueno, mejor vuelvo al Wacken que eso merece una reseña aparte.
Fit for an Autopsy

Desde Nueva Jersey vienen estos cinco animales. Me gustaron un rato largo, pero no ya por como sonaron, nada mal en mi opinión si os mola el rollo romántico y las baladas, si no porque me lo pasé genial haciendo el tonto.
Tralla para terminar la noche. Saltos, gritos y muchas bromas con mi chica para un final de fiesta donde nos reímos muchísimo diciendo chorradas entre los berridos de Joe Badolato y los puños en alto del público al ritmo machacón que se ve en el vídeo. Me decía mi chica que le recordaba a Paquito el Chocolatero: HEY, HEY, HEY!!. Y creo que esa broma nos la vamos a quedar siempre, porque los conciertos no hay que tomárselos demasiado en serio, y lo mejor para acabar un festival es hacerlo entre risas.

El moshpit para ser ya las 12 y media de la madrugada y llevar ya tres días de festival fue épico. Me quedé con ganas de meterme para ser sincero: Jose no!! Que te vas a hacer daño. Aiiinsss…
Monerías aparte, me gustaron un rato largo y no se me ocurre mejor escenario para cerrar el festival este año. Bien tocado, el público entregado, energía y vaya, por nuestra parte unas risas cómplices. No le puedes pedir más al Sábado.
No nos lo podemos creer ¡están todavía tocando Sabaton! Y esta vez y sin que sirva de precedente lo digo como algo positivo, porque es el momento perfecto para irnos antes de que la marabunta nos bloquee todas las salidas. Corred insensatos, que entre unas cosas y otras están tirando ya los fuegos artificiales de rigor del último tema. Nos despedimos de mala manera de Roberto y nos da rabia no poder hacer lo mismo con Carlota su mujer. Un abrazo muy grande para los dos y esperamos veros de nuevo el año que viene, esto ya es casi una tradición y lo pasamos genial un año más. Grazie e arrivederci al prossimo anno!
¡Hasta el 2027!
Por mi parte ha sido un Wacken muy especial, de nuevo con mis dos pequeñas y esta vez sí, un Wacken donde mi chica y yo hemos podido disfrutar de cervezas juntos y de reírnos juntos como hacía años no hacíamos haciendo el mono con Fit for an Autopsy. Un Wacken donde el tiempo por una vez ha acompañado, donde mis hijas han disfrutado, donde me he metido en moshpits, donde he cantado, me he emocionado con temas clásicos, donde he visto viejos amigos y sobre todo donde he disfrutado como pocos de los conciertos gracias a haber dormido en una cama de verdad. Las tiendas de campaña y diría yo que hasta las caravanas son para gente más jóven. ¡¡¡Nos vemos en 2027!!!

PD: Vienen Kanonenfieber en 2027. Y no los sacasteis de disco de la semana. Ya lo dije en el foro y lo repito aquí: Mal.
Texto vídeos y fotos: Jose, el de Alemania
