Bueno bueno, segundo disco de Sleep Token que sale de disco de la semana y toca hacerle justicia en esta mi segunda reseña suya a un disco que es por lo menos igual de bueno que el anterior.
En la anterior reseña hablé mucho de la banda y de todo el “lore” que la acompaña. La enlazo aquí para no repetirme: 1484 – SLEEP TOKEN – Take me Back to Eden
Así que quiero intentar esta vez centrarme en su sonido, ya que creo que ya di suficientes detalles de todo lo que rodea a estos británicos fuera de lo puramente musical. Muchos aspectos como dije me dan mucha pereza, pero vaya, son parte de la banda indudablemente.

En lo musical Even in Arcadia es una continuación clarísima de su disco anterior. Muchos temas podrían estar incluídos en Take Me Back to Eden. Aún así creo que la atmósfera que han conseguido aquí va un puntito más allá. Como disco suena como más “personal” o me lo quiere sonar a mi.
Me parece que en Even in Arcadia han afinado un poco más su propio sonido. Un sonido que suena familiar a la primera escucha, dices vale, es Sleep Token, suena a Sleep Token y quitada la novedad del disco anterior, que para muchos fue nuestro primer contacto con la banda, este no sorprende seguramente a nadie. Pero ojo que eso es algo bueno. Me explico.
Desde el primer tema se nota que le han querido dar más peso a la electrónica que en su anterior disco. Una vez más la producción la llevan hasta el terreno vocal como pocas bandas de rock progresivo, si es que se les puede catalogar así. Even in Arcadia sigue jugando muchísimo con los filtros vocales, aunque no hay duda que Vessel en las voces tiene de sobra para cantarse “a cappella” lo que haga falta, ese autotune es sin duda parte de como quieren sonar.
Y como esto va de análisis musical, voy a intentar describir el sonido del disco. A ver qué sale…
Look to Windward arranca con arreglos de piano. Susurros. Base electrónica. Muchos filtros. Mucha producción para el tema que sirve de aperitivo perfecto a lo que está por llegar, es el prólogo perfecto de un buen libro que acabamos de empezar.
Y sin más el segundo tema es Emergence. Que suena así:
En Emerge se ve la fórmula que cláramente repite la estructura del disco anterior: Empieza con unos arreglos de piano o con una base electrónica y la voz de Vessel apuntando a la melodía con la que el tema se va a desarrollar. En un par de minutos metes samples de voz, algún filtro o cambias la batería electrónica por una más rockera y cambias el ritmo de la canción por completo. Metemos guitarras a saco así sin venir a cuento y con las mismas la canción suena ahora a R&B. Al que le volvemos a meter guitarras. Guitarras que en este disco me quieren sonar a Leprous un montón, seguramente por las similitudes vocales con Vessel y esos cambios de ritmo del rock progresivo. Así que mucho espacio, mucha melodía y ahora las guitarras sirven de acompañamiento a la base de un tema que ya no sabes por donde va a salir y vaya, llevas 4 minutos y parece que es ahora cuando empiezas a entenderlo. ¿Y si así de golpe cerramos con un saxofón y un piano a un minuto del final? Acaba de terminar el segundo tema y se han marcado ya un clásico de esta década. Y si no, tiempo al tiempo. Emergence, este segundo tema me alucina mucho y resume perfectamente lo que te vas a encontrar musicalmente el resto del disco.
Igual que en Take me Back to Eden, en este Even In Arcadia hay temas que se alejan muchísimo del rock y en los que no hay apenas guitarras. Pero oye, sin guitarras también se puede hacer rock y me vais a tener que convencer para no catalogar a Smack My Bitch Up de The Prodigy (1997) como rock. También es verdad que como me decía un buen amigo, los que crecimos en los 90 en el levante Español estuvimos muy expuestos a la música electrónica. A Sleep Token le veo mucho de aquél espíritu de The Prodigy de hace tres décadas: Hacer de puente entre estilos musicales que nunca se llevaron bien.
En ese aspecto no son la única banda que está experimentando con electrónica y pop. Por nombrar unos pocos: Bad Omens, Bring me the Horizon, Poppy, Electric Callboy… Veo una tendencia en integrar electrónica y pop en el metal moderno. Y Sleep Token está ahí en esa vanguardia.
Siguiendo con el disco, toca interludio musical con un par de temas más donde la electrónica prima y hemos llegado a Caramel, que es a este disco lo que Chockehold fue al anterior.
Caramel es Sleep Token comprimido en los menos de 5 minutos que dura el tema. Estribillo pegadizo a más no poder, cambios brutales de sonido sin que el tema pierda en ningún momento el norte. Ojo al teclado de fondo que acompaña muy muy abajo hasta los momentos más oscuros. Es de esos temas que si te paras a escucharlos con auriculares encuentras matices que se te habían pasado en una primera escucha. Se nota que cada arreglo, cada parte del tema están ahí de forma intencional. No es producción por el mero hecho de editar o añadir. Como todo en sus composiciones, está puesto ahí porque tocaba. Maravilloso.
No puedo terminar la reseña sin hacer mención a la parte rítmica a la que ya dediqué un párrafo en mi anterior reseña. Sleep Token no sonaría ni parecido si no fuera por la batería de II, que todo sea dicho junto con Vessel son los dos únicos compositores acreditados de la banda. A riesgo de repetir lo que dije la otra vez, me flipan mucho los espacios que deja, las notas sin resolver, su estilo tan alejado del rock en todos y cada uno de los temas. Muy buena parte del mérito que tiene Sleep Token de sacarte del rock para luego volver a traerte a sonidos más clásicos la tiene II. A mi me tiene embelesado con las cosas que hace en cada tema. Y en este disco se sale muchísimo.

Me he dejado Even in Arcadia, Provider, Damocles, Gethsemane y el tema que cierra el disco Infinite Baths. Pero me está quedando largo y honestamente no sé si hoy día queda alguien que lea. Tomo prestado el concepto que tiene Oskar de las reseñas que sirven para “pararte a digerir lo que estás escuchando” y digiriendo que estoy ahora mismo.
Se me acaba de ocurrir que en una primera escucha me llamó mucho la atención el sonido de meter un cassette y darle al play que usan muy sutilmente en el momento justo de Damocles, buscadlo en el tema que está muy logrado. Lo que decía que la producción es toda muy intencional y llena de detalles en cada uno de los temas.
Voy a ir cerrando destacando Gethsemane, que me parece otro temazo con relativamente pocas escuchas en Spotify y un tema que vira completamente hacia la mitad del tema al pop más comercial. Dadle una escucha que es una pasada como suena. Y vaya, el final de Infinite Baths que me parece una maravilla, con un descenso a los abismos y a la oscuridad en la segunda mitad del tema para cerrar un disco que debe estar muy alto en las listas de los mejores discos de 2025.
Creo que si Sleep Token sigue con la progresión actual están en camino de convertirse en una de las bandas más influyentes de esta década y sin duda que los caminos musicales que han abierto van a marcar a otras muchas bandas en el futuro. Como poco a mi me han abierto las orejas a un montón de nuevos sonidos y eso ya no hay nadie que me lo quite.
Jose, el de Alemania
