Echando un ojo por la web, veo que hace casi una década que HARAKIRI FOR THE SKY empezó a sonar en el programa. Poco a poco, aunque sin ocupar las primeras posiciones, han ido apareciendo en las listas de favoritos del año, y al fin los tenemos como Disco de la Semana con este SCORCHED EARTH.
Las señas de identidad de HFTS llevan tiempo claras: post-black metal con temas de largo desarrollo, capaces de construir viajes melancólicos y tristes, pero a la vez cargados de una belleza que nace de un fuerte componente melódico. La banda tiene una capacidad extraordinaria para desarrollar pasajes sin prisas por resolverlos, realizando transiciones entre partes de forma espectacular. Hay una habilidad tremenda para generar melodías y dar en la diana permanentemente, girando sobre ellas con pequeñas variaciones que evitan repeticiones tediosas y te envuelven en una sensación de viaje constante. Parecen tener al alcance un catálogo de recursos del que cogen lo que toca en cada momento. Son temas siempre largos —más de seis o siete minutos— pero nunca aburridos, y con una carga emotiva inmensa.
Si comparamos Scorched Earth con su anterior trabajo, MAERE, vemos esa claridad en la definición de su personalidad, pero también encontramos novedades que invitan a usar ese concepto tan manido: “es un trabajo más maduro”.
Por un lado, tengo la sensación de que aquí logran recoger los puntos más álgidos de MAERE y construir un disco mucho más redondo. Su antecesor es un álbum bastante extenso, cercano a la hora y veinte minutos, que aunque contiene temas enormes, puede costarle al oyente mantener la emoción durante todo el trayecto. En SCORCHED EARTH, en poco más de una hora, tenemos una colección de canciones que te atrapan en un viaje del que difícilmente podrás escapar.
Por otro, me atrevería a decir que en este álbum se concentra la mayor variedad de estilos de toda su discografía. Los teclados acentúan las melodías con más presencia y otros géneros salpican con algunos colores los esquemas habituales del post-black, añadiendo frescura. En las líneas vocales, se nota cierta evolución: los guturales más presentes trabajos anteriores se abren hacia una expresividad más agónica que podemos encontrar en algunas ramas del hardcore y que encaja a la perfección con la música que hacen.
Si a todo esto le añadimos las colaboraciones, no hacemos más que sumar matices. TIM YATRAS (AUSTERE) participa en el corte de apertura, HEAL ME, revistiendo el esqueleto habitual de HFTS con un toque de metal moderno que, por momentos, me evoca a los IN FLAMES más recientes. SERENA CHERRY (SVALBARD) —que en su propia banda sabe berrear como nadie; subrayo su disco WHEN I DIE, WILL I GET BETTER? (2020)— aporta en TOO LATE FOR GOOBYES unas delicadas voces limpias que dotan al tema de nuevos colores. P.G. (GROZA) remata el trabajo interviniendo en la versión de “Street Spirit” de RADIOHEAD, quizás no muy diferente de la original, pero que encaja impecablemente en la atmósfera del álbum y funciona como cierre perfecto.
Es cierto que SCORCHED EARTH tiene un aire de disco más accesible y ligeramente menos agresivo en la producción, pero creo que no pierde ni un ápice de ese ambiente desgarrador ni de su capacidad de emocionar. Todo el álbum raya a gran altura, pero si tengo que destacar alguno, KEEP ME LONGING me parece especialmente enorme; se puede decir tranquilamente que se sitúa entre las mejores canciones que han escrito en toda su carrera, y seguramente varios otros temas de este trabajo se cuelan en su Top histórico.
Sin duda, este es uno de mis discos favoritos del año. Uno de los que más estoy escuchando últimamente, y que ha provocado que me vayan atrapando algunos otros de su círculo cercano: HERETOIR (2025), GROZA (2024) o KARG (2025). Si a esto le sumamos los últimos trabajos de ALCEST (2024) y DEAFHEAVEN (2025), vemos como el género goza de una gran salud en la actualidad. Y ahí SCORCHED EARTH se sitúa en primera línea.
Borja Ponga
