El 2 de abril del 2001 la banda Alemana lanzaba su tercer trabajo al mercado a través de Motor Music y Universal Music, un disco que venía precedido de un gran debut como fue Herzeleid y una magnífica continuación con el álbum Sehnsucht, que les convertiría en un grupo de relevancia internacional gracias al single DU HAST, y su inclusión en la banda sonora de la película Matrix. En ese aspecto abrieron una puerta muy interesante al defender el uso de su idioma y no rendirse ante la hegemonía del inglés. Puerta que por desgracia, no muchas otras bandas han conseguido traspasar.
Para mí y en una opinión muy personal, con Mutter estamos ante el mejor disco de banda hasta la fecha y posiblemente el mejor disco que salió ese año de metal.
Es un disco muy completo, temazo tras temazo, sin flojear un instante, ni siquiera cuando bajan un poco la velocidad y se pausan como ocurre por ejemplo en Nebel, un disco oscuro y lleno de potencia y con una personalidad brutal, sobre todo para aquellos tiempos.
Abre el álbum un tema ya legendario, Mein Herz Brennt, tema que a posteriori tendría su versión en piano, que resulto muy interesante, buen anticipo de lo que nos espera en el resto de su escucha. Continuamos el viaje con Links 234 donde la banda (Que no rehúye de la polémica) se posiciona políticamente en su letra, huyendo de cualquier confusión que el uso del material y la estética militarista hubiese podido provocar.
Quieres que mi corazón esté en el lugar correcto
Pero entonces miro hacia abajo
Allí late a la izquierda, a la izquierda
Musicalmente otro temazo que entra directo a la yugular.
Continuamos con Sonne, otro tema que se convirtió en inmortal en sus conciertos, repleto de fuerza y melodías oscuras. Ich will sería el siguiente track, tema que según contaba la banda, en un principio no estaba en la lista para este disco porque no les convencía, hasta que el resultado final les hizo cambiar de opinión, temazo que critica ferozmente la prensa y medios de comunicación en aquel entonces, y le sigue Feuer Frei!, que fue la banda sonora de la película triple x y que es un rodillo para los odios.
Llegamos a unos de los puntos álgidos del disco, Mutter sería el siguiente en sonar; denso, agónico y con unas melodías dignas del señor Christian “Flake” Lorenz de esas que no consigues quitarte de la cabeza cuando te vas a la cama después de haber escuchado el disco.
Los temas de mitad de un álbum suelen ser rellena discos, pero en este caso no es así; Spieluhr y Zwitter nos llevan hasta Rein Raus, donde la banda desata de nuevo su polémica, hablando de sexo muy a su manera. “Soy el jinete, tú eres la yegua. Me monto, vamos a cabalgar. Gimes, te digo. Un elefante en el ojo de la aguja”. Nunca fueron muy sutiles en este aspecto.
Adiós es uno de los temas que más me sorprendió del disco, un tema donde en algunas partes la banda sale de su zona de confort para darle un aire diferente, algo que le vino genial al disco y en mi opinión muy bien posicionado en el track list del álbum.
El recorrido acaba con Nebel, como he comentado antes, un tema pausado y en ocasiones triste a la vez que caótico, una canción genial para cerrar un disco genial.
En definitiva, un discazo que a día de hoy cuando suena, sigue diciendo aquí estoy yo, no paso de moda. Incluso terminado y sellado se puede seguir encontrando oro, ya que uno de sus descartes es Hallelujah, otro temazo legendario de la banda. Tenían fuego de sobra, como pudieron ir demostrando en discos posteriores.
Javix
