Kratos, antiguo dios de la guerra de Grecia, lleva años intentando dejar atrás su violento pasado. Tras acabar con gran parte del panteón griego y abandonar su tierra natal, se instaló en los territorios de la mitología nórdica. Allí formó una nueva familia y tuvo un hijo, Atreus. En God of War (2018), ambos emprendieron un viaje para cumplir el último deseo de Faye, la madre de Atreus y segunda esposa de Kratos: esparcir sus cenizas desde el punto más alto de todos los reinos. Durante aquella aventura descubrieron que Faye pertenecía al pueblo de los gigantes y que Atreus era también conocido entre ellos como Loki. Al mismo tiempo, Kratos se enfrentó a Baldur, hijo de Odín y Freya, y su muerte desencadenó acontecimientos que acabarían conduciendo al Ragnarök.
Tres años después de aquellos acontecimientos, Kratos y Atreus viven en Midgard mientras el Fimbulwinter, un invierno que dura ya tres años, cubre el mundo de hielo y nieve. El lago de los Nueve ha quedado congelado y los territorios que conocieron durante su anterior viaje han cambiado profundamente. La llegada del Fimbulwinter anuncia además el comienzo del Ragnarök, el gran acontecimiento destinado a provocar la caída de los dioses y la destrucción del mundo tal como se conoce.
Padre e hijo deberán enfrentarse a las consecuencias de sus decisiones mientras buscan respuestas sobre el destino de Atreus y sobre el propio Ragnarök. En su camino recorrerán los nueve reinos de la mitología nórdica, incluyendo lugares que no pudieron visitar en su anterior aventura. Midgard, convertido en un páramo helado, vuelve a ser uno de los escenarios principales, mientras que Kratos y Atreus regresan también a Alfheim, Helheim, Jötunheim, Muspelheim y Niflheim.
La aventura les llevará además a Svartalfheim, el reino industrial de los enanos; Vanaheim, hogar de los dioses Vanir y de los gigantescos lobos Sköll y Hati; y Asgard, el reino de los dioses Aesir, al que Kratos y Atreus solo podrán acceder durante el desarrollo de la historia.
A medida que recorren estos mundos, Kratos tendrá que enfrentarse nuevamente a los dioses nórdicos y afrontar las consecuencias de su propio pasado, mientras Atreus intenta comprender quién es realmente y qué papel desempeña en los acontecimientos que están a punto de desencadenarse. El destino de padre e hijo quedará así ligado al de los nueve reinos y a la llegada del Ragnarök.
