El pasado sábado tuvimos la fortuna de recibir a los pamplonicas Koma, un grupo que si bien ha visitado el Escenario Santander en años anteriores, en mi caso tenía muchas ganas de verles, ya que las anteriores no me había sido posible, y no había vuelto a verles desde su paso por festivales como los de las antiguas fiestas de Tanos, el Salcedorock, Renedo Rock o el Rebujas. Festivales que hace ya varios años han desaparecido, haciéndonos ver la brutal pérdida de tejido asociativo y cultural que ha habido en Cantabria por culpa de las trabas de los diferentes desgobiernos regionales de turno.

Ir a ver a Koma es sinónimo de garantía. Sabes que la descarga de su particular crossover/groove te va a pasar por encima durante dos horas sin descanso con todo sonando en su sitio como una apisonadora y sin apenas respiro, conducida por Brigi, uno de los mejores frontman de la escena estatal. Y así empezaron, volando el Escenario Santander por los aires con “Dinamítalos” de entrada y llevando el terreno a lo seguro con “El catador de vinagre” y “Protestantes”, temas ya míticos en sus repertorios con los que la gente responde y se mete de lleno desde el primer minuto.
Llegaba el momento de “Tío Sam”, una canción de su primer álbum de 1996, con una letra que por desgracia podría ser escrita hoy mismo, pero que 30 años después demuestra que hay cosas que lejos de avanzar van en retroceso. No al imperialismo!!

Turno para dos temas de los últimos trabajos sacados por la banda, “El viaje” y “La máquina del tiempo” que encajan muy bien en el repertorio, antes de tirar de clásicos e ir caldeando el ambiente del respetable que cada vez se venía más arriba como “Vaya carrera que llevas chaval”, “El muro de Berlín, “El pobre” para llevar al ecuador y punto más álgido del concierto. Todo el mundo saltando y haciendo pogos al ritmo que marcaban los de Brigi con “Imagínatelos cagando”, “La almohada cervical” y “El marqués de txorrapelada” antes de despedirse por primera vez del escenario.
La verdad es que tras el pequeño parón para coger aire e hidratarse cuesta volver un poco a coger el ritmo, pero se soluciona rápido con temas como “Jack Queen Jack”, “A ostia limpia”, “Sakeo”, y los ya himnos del rock estatal “Aquí huele como que han fumao” y “Bienvenidos a degüelto”, uno de los temas que mejor funcionarán siempre en directo en este país, y con el que yo terminaría los conciertos, aunque tras retirarse en el segundo bis la elegida fue “Mi Jefe”.

Veinticuatro temas en dos horas de concierto sin respiro… sin prisioneros, sin piedad. La gira lleva por nombre el título del último disco lanzado, “Una ligera mejoría antes de la muerte”, la cual esperemos que tarde mucho en llegar. Queremos Koma para rato!
Fotos: Paloma (Pamacor)
Video: Oskar
Texto: Dave
