Cuando tenía catorce o quince años, el You Could Be Mine de Guns N’ Roses me pegó un zapatazo en la cara que todavía me duele. Recuerdo abrir la revista del Círculo de Lectores y dudar entre si gastar mi dinero en los Use Your Illusion o un libro de Stephen King. Mi decisión salomónica fue comprar las cintas y hacerme socio de la biblioteca.
Me traje a casa Maleficio, y más tarde Carrie, el Resplandor, Ojos de Fuego, Cujo, Los Ojos de Dragón, La Danza de la Muerte, La Torre Oscura, La Larga Marcha… encadené un par de decenas antes de cambiar de autor. De vez en cuando vuelvo a su regazo, y hay algo de reconfortante en su manera de escribir, que hace que me sienta en casa. Una casa oscura e inquietante, pero casa al fin y al cabo.
Ahora es mi hijo el que tiene quince años, y sin que nadie haya hecho un esfuerzo consciente en inculcarle a este autor en concreto, se ha leído ya sus tres primeros; It, La Tienda y Cementerio de Animales. Así que cuando nos enteramos de que la producción teatral de Brodway, el Misery de William Goldman llegaba a los Campos Elíseos de Bilbao, decidimos que era un buen regalo de cumpleaños.
Viene dirigida por Jose Saiz, e interpretada por Carmen Conesa, Marcial Álvarez y Alberto Vázquez, y con música de Liberace, claro.



La acción transcurre al completo en la habitación de Annie Wilkes, con un par de soluciones muy ocurrentes para mostrar también la carretera exterior y la fachada de la casa, así como la cocina hasta la que como buenamente puede se arrastra el pobre Paul Sheldon en sus frustrados intentos de escapar. Así mismo podemos ver a contra luz la oficina del Sheriff Buster y algunos insertos en forma de noticias de radio. Se narra de manera bastante similar al libro, por lo que recuerdo, con una elipsis en el primer tercio para encontrarnos al escritor ya postrado en la cama a merced de Annie.
El resultado es satisfactorio, aunque menos inquietante que la novela. En algunas ocasiones la situación, vista en teatro, adquiere un punto ligeramente cómico que no se presiente en la novela. Aunque también es cierto que toda la historia es un ejercicio de humor negro, en el que Stephen King, reflexiona sobre el mundo editorial, el oficio de escritor y la expectativas de los fans. Por su parte aunque cueste imaginarse a la prota de Chicas de Hoy en Día como fanática religiosa, psicópata, apasionada de las novelas románticas, lo cierto es que no hace un mal papel, a pesar de lo difícil del reto, teniendo en cuenta que todos tenemos tatuada la inigualable interpretación de Kathy Bates, que por algo la hizo merecedora de un Oscar.

De una u otra manera, todo suma, y haber pasado por el teatro, nos hace ahora tener una triple visión sobre la obra que se queda todo el fin de semana en cartelera, y continuará gira durante todo 2027 por teatros de todo el estado.

Fotos: Saga Producciones
Foto Saludo Final: Oskar Sánchez
