Saliendo del museo memorial de la Segunda Guerra Mundial de Caen, me compré un disco que estuvo sonando de manera insistente en mi casa durante meses: Vera Lynn, Glenn Miller, Marlene Dietrich… y, por supuesto, The Andrews Sisters, una de las agrupaciones vocales con más éxitos de la época, cuya influencia se extiende hasta nuestros días. Nos sirven, una vez más, para situar el swing, el boogie-woogie, el jump blues y las influencias caribeñas como claros predecesores del rock and roll.
LaVerne Sophia, Maxene Anglyn y Patricia Marie eran realmente tres hermanas, nacidas entre 1911 y 1918, que debutaron en público a mediados de los años 20 imitando el estilo de The Boswell Sisters. De hecho, se puede decir que recogieron su testigo tras su separación en 1936, siendo ya muy conocidas para el inicio de la Segunda Guerra Mundial. Su popularidad alcanzó tal punto que Decca les ofreció una colaboración con la superestrella Bing Crosby, que terminó de catapultarlas. Se habla de 75 millones de discos vendidos, una auténtica salvajada.
Durante la guerra se convirtieron en una de las atracciones más reclamadas por las tropas aliadas, visitando el frente, los hospitales y las fábricas de munición, y sirviendo además como figuras propagandísticas para la venta de bonos de guerra. Por supuesto, editaron muchos singles en el famoso formato V-Disc (Victory Disc), que se distribuía entre los soldados y del que hemos hablado en esta sección en incontables ocasiones.
Su historia duró hasta el año 1951, cuando Patty Andrews decidió probar suerte en solitario, con gran enfado de sus hermanas, que se enteraron por la prensa. Cuando intentaron reunirse, ya en 1956, el mundo había cambiado y los artistas previos al rock and roll lo tenían difícil para encontrar su lugar, por mucho que intentasen adaptar su sonido.
Su lista de álbumes es sorprendentemente larga, teniendo ya cinco LPs antes de los años cincuenta. Sin embargo, sentimos que ninguno de ellos ofrece una visión suficientemente completa, así que hemos optado por un grandes éxitos. Tienen varios editados —el primero data de 1961—, y en su discografía se encuentran recopilaciones agrupadas por estilos, con canciones más cercanas al country o a los sonidos tropicales, por ejemplo.
Entre sus grandes canciones destacan su interpretación de Don’t Sit Under the Apple Tree (With Anyone Else but Me), popularizada por Glenn Miller, que era un maestro haciendo arreglos jazzísticos de temas populares (al estilo de su magnífico Little Brown Jug). El tema habla de una promesa de fidelidad bajo un manzano, mientras el novio de la pareja va a la guerra, y, claro, resultaba muy emocional en aquellos años. Menos cándida es Rum and Coca-Cola, de Lionel Belasco y Lord Invader, con referencias veladas a la prostitución en los puertos marinos, de las que, al parecer, las hermanas no fueron muy conscientes hasta después de publicar el tema. Bei Mir Bistu Shein, basada en un tradicional de la música judía, o las también muy conocidas Beer Barrel Polka y Beat Me Daddy, Eight to the Bar completan una selección imprescindible.
Como decíamos al principio, al uso de las armonías vocales puede seguírsele la pista desde el Do-wop hasta el Power Pop o el Punk Melódico, desde The Four Freshmen hasta Bad Religion pasando por The Beach Boys, y mucho más allá. Además Andrew Sisters formaron parte, sin duda, de una gran corriente de músicos que ayudaron a importar los sonidos sincopados tropicales, adaptándolos a través del jazz para convertirlos en la base de la música popular de las décadas posteriores. Sin esa bisagra no hay rock, y sin rock no hay metal.
Mucho más allá de eso, la imagen de The Andrews Sisters se ha convertido en un icono pop por sí misma, al nivel de Audrey Herpburn con la pitillera extensible o Marilyn Monroe sobre la rejilla del metro. Su estética ha sido referenciada en millones de ocasiones, hasta el punto de ser reconocible incluso por quienes no tienen conocimiento de su música. A poco que investigues las referencias de The Night Flight Orchestra o Postmodern Jukebox, por ejemplo, te darás cuenta de que las hermanas llevan más tiempo en tu cabeza del que eras consciente.
