El Torrelavega Soundcity se ha convertido en una cita anual ineludible, mucho más allá de qué grupos toquen o dejen de tocar ahí. Creo que el festi ha conseguido lo más difícil de todo después de una década de trabajo, tener una personalidad tan fuerte que haga que quienes lo visitamos nos sintamos parte de la fiesta, y que estemos dispuestos a dejarnos llevar por las apuestas de los programadores. Así, cada grupo no conocido en el cartel es una oportunidad de descubrir a una nueva banda, y el evento va impregnando de su cultura a toda la ciudad. Los años previos de trabajo de la asociación Portugal, a pie de calle en las frías noches de invierno, condicionan sin duda una mirada mucho más profunda a la música que “organizar una fiesta”. Si esto fuese sólo una fiesta, nadie bailaría bajo la lluvia.
Por su parte, grupos como F.A.N.T.A. tienen en bandeja la posibilidad de presentarse en Torrelavega ante un nutrido público que estaba a pie desde primera hora. Llevan más de un cuarto de siglo defendiendo su posición, y se autodefinen como los últimos Ramonianos de su zona. El sonido bebe de ahí, y en las letras hay múltiples referencias, pero además se aprecia toda la influencia de Fat Wreck Chords y fácilmente podríamos emparentarles en un tándem con nuestros T22. No se por qué pero me pasé el concierto imaginando que les pegaría hacer una versión del Pink Panther (From Head to Toes) de Doug Goodwin a lo Hermanos Dalton, no se cuanto de Punk Rock hay en ello, pero me parece que les encajaría como un guante.
A pesar de que pillaron a la gente un poco fría se cascaron un par de decenas de temas sin ningún respiro, haciendo un muy buen papel para el arranque de esta edición. Me caen simpáticos porque tienen mil guiños generacionales, cualquiera de nuestros años entra a la primera a Cápsula del Tiempo, o va a caer rendido ante Vengador Tóxico. Lo que digo del Soundcity; hace tres meses no les conocía de nada, y en el concierto hasta me canté algún estribillo, así que bienvenidos.


El siguiente tramo lo comenzamos con las lágrimas saltándonos a los ojos al ver la imagen de Iñaki García en la pantalla grande, un homenaje tan honesto a nuestro amigo, y a una de las piezas fundamentales de la música en Torrelavega, desde todos los frentes en los que pudo estar; detrás de la batería, detrás de la barra, o detrás de un micrófono cuando se lo pedíamos. Un tipo tan auténtico como ya casi no quedan. Te echamos de menos tío.
La Burla se presentaron con coristas y todo, en un formato algo más posado que el concierto con el que celebramos su vuelta en el New Moon, y ya reseñamos en esta misma web. No voy a insistir en lo que significan aquí, creo que nadie que no sea de Torrelavega pueda llegar a entenderlo, aunque seguro que en muchos otros pueblos hay héroes similares, que han sido referente para todos los que hemos venido detrás.
Estos días no he dejado de darle vueltas al recopilatorio que publicaron con Fak Records, y la verdad es que la cantidad de temazos que forman parte de nuestro ADN Portugués es enorme. Pues así fue el concierto. Tener a La Burla, tantos años después, sobre un escenario tan potente, durante las fiestas de la ciudad es una gozada, pero sobre todo es un acto de justicia histórica.
Me llevo el vaso de recuerdo, de hecho, recogí alguno más que algún desalmado había dejado abandonado en el suelo sin darse cuenta del valor simbólico que esas cosas acumulan cuando pasan los años. ¡Estuvimos allí!



Y siguiendo con la nostalgia… treinta aniversario del Alzheimer, que salió el año anterior al inicio de este programa, y nos dio un bofetón tan gordo que aun nos duele la mejilla. Nosotros les veníamos siguiendo desde Armas pal Pueblo, pero Alzheimer significó un revulsivo muy fuerte para toda nuestra generación. Unas canciones que nos dieron mucho para pensar y masticar, y que probablemente han ayudado a formar una personalidad que ha permitido que no nos convirtamos en fascistas imbéciles, por mucho que el mundo lo haya intentado durante este tiempo.
El único “pero” que se puede poner al concierto es también su mayor virtud. Creo que no tocaron ningún tema más moderno que Demasiado Humano, de 2017, aunque puede que se me escape, porque ya me había tomado dos gintonics. El set incluyó todo Alzheimer, y unos muy memorables extras como El Día de la Bestia, Acción Mutante, Ellas Denunciaron, Ultramemia y así… Ósea un grandes éxitos en toda regla. Lo malo de eso, es que cualquiera que no les haya seguido en los últimos años, puede haber vuelto a casa sin saber que tienen discos nuevos, lo bueno, que no hubo un puto momento de respiro, porque todo lo que tocaron es imprescindible, no solo en su repertorio, si no en la historia del rock del estado y en nuestro bagaje por ella.
La formación actual funciona como un cañón, nada que que decir a estas alturas de la parte instrumental, J. Al Ándalus / Alberto Marín / Kike Tornado… Samuel (Xpresidentes) ya diez años ahí, y Mara de reciente incorporación, pero perfectamente integrada dando un contraste nuevo con la voz femenina y su potente imagen portando el estandarte de la AMV. Desfile de banderas y consignas, como nos tienen acostumbrados. y muy intenso todo, con chaparrón incluido, que nos dio absolutamente igual porque estábamos en éxtasis.
Ah, sí, algo pasó con el sonido y durante las tres primeras canciones las voces se escuchaban fatal, pero a ver qué festi es el que se libra de estas historias. Siempre hay algún lío en la mesa con alguna banda, y les tocó a ellos el mal rato.



Catalina Grande Piñón Pequeño llevan un par de años haciéndose un nombre cada vez más sólido en nuestro entorno. Ellos llevarán más de una década, pero por aquí empezaron a sonarnos con Razonables Éxitos, y claro, tienen uno de esos nombres que escuchas una vez y nunca olvidas. Este mismo año la liaron muy parda en el New City Rock, y por ahí andaba la peña del Soundcity que debió salir con la sensación de “esto tiene que verlo más gente”, y su teléfono apuntado en la libreta.
En disco son un grupo majo, con una música bien elaborada y ejecutada y letras simpáticas, pero el directo está muchos enteros por encima, con continuos golpes de humor por parte de su cantante David, que tiene tanta agilidad con las palabras que sitúan sus arengas al borde del monólogo de Stand Up Comedy. Eso por no hablar por su facilidad para pasar de las voces agresivas al rapeo sin despeinarse (Pun not intended)
Su idiosincrasia de provincias nos viene muy al pelo en nuestro ambiente Portugués, porque aquí postal y chorradas las justas, y estos son de León, y tienen canciones sobre gorros de piscina, o el dolor de riñones que provoca trabajar en el campo. Me encantó su reflexión sobre la Orquesta Panorama y los 30.000 Euros mucho mejor invertidos en traer a unos cuantos grupos cojonudos.
Musicalmente dicen que son Punk, pero entendiendo Punk como hacer lo que se le pone de los cojones a uno. No tener bajista, por ejemplo.

Para mi este año el Soundcity acaba aquí, y no te creas que no me da rabia, porque tengo curiosidad por varias de las bandas que están por tocar. Hay muchos planes, muchas cosas, y no se puede estar todo el rato en todos los lados. Sin embargo, el Dr. Manhattan, Dave y nuestra ristra de fotógrafos de confianza, tomarán el relevo para seguir contándoos como evoluciona este décimo aniversario. No se vayan todavía, aun hay más.
Fotos de F.A.N.T.A. La Burla y Def Con Dos por Sonia Toledano
Foto de Catalina Grande Piñón Pequeño por Enrique Gutiérrez Aragón
