Es el segundo año que Gatucos Torrelavega se lía la manta a la cabeza y monta un festival para recaudar dinero para sus actividades de control de colonias, urgencias, acogida… Cualquiera que tenga un gato sabe los gastos que conlleva, imagínate dedicarte de forma altruista a esterilizar y alimentar a los que viven en la calle. Con más corazón que cabeza el año pasado juntaron a cuatro bandas, y salió un evento bien chulo. De todos es sabido el amor de los metaleros por los gatos, probablemente por esa coincidencia de carácter en ir un poco a nuestra bola y tener línea directa con Satán.
Este año el Gatufest dio un paso adelante en todos los sentidos. Más bandas en el cartel, una ubicación mucho mejor, y una mucho mejor gestión de los tiempos que hizo que a pesar de ser mucho más largo se hiciese más ágil.
La pista cubierta de Viérnoles fue todo un acierto, sobre todo teniendo en cuenta que el Nuberu se puso de nuestro lado y quedó un día precioso para poder combinar los conciertos, con charlar a gusto con los colegas, beber cerveza y tomárselo con muchísima calma.
Seis de la tarde y nueve horas por delante hasta el final del festival. Mejor barrer las hojas de delante de los pies, que si no es un agobio. Aquí cada uno lo enfoca de una forma. Hay gente que viene sólo a primera hora, gente que llega a mitad y se queda un rato, gente que llega para las últimas bandas e incluso algunos que van y vienen, con un poco de estrategia podías hacer dobletes. Nosotros vamos decididos a verlo todo, ha quedado un cartel muy apetecible, con varias bandas que tenemos pendientes, otras tantas con las que tenemos muchísimas ganas de repetir.


Los primeros en pisas las tablas son Midriasis. Un nuevo grupo de Death Metal técnico que lo ha puesto todo patas arriba y tiene a todo el mundo loco. De esta última tacada han salido un montón de grupos que están renovando los carteles locales y estamos muy contentos por ello. Llevaba las expectativas muy altas, porque todo el mundo hablaba maravillas, y las cumplieron. En internet sólo tienen disponible un tema, pero ya me han chivado que están a punto de publicar su primer EP. Lo tienen todo, un gran cantante, dos guitarras buenísimos y una base rítmica potentísima. Si se consolidan y mantienen la formación activa creo que tienen un futuro interesante por delante. Y que nosotros lo veamos.



Una de las cosas más chulas del Gatufest es que el cartel no tiene ningún complejo, así que en medio salto nos plantamos del Death Metal en el rock fiestero de Seymour Fry. Se lo toman bastante a risas, pero entre una y otra han ido colando algunas canciones que ya son míticas en su reper, como Satanás en la Vega de Pas, Fuera de Control o Santi Abascal. Hace un par de meses sacaron su nuevo álbum “Salto de Alturra”, que ya puedes escuchar en las plataformas de streaming. Para la ocasión nos regalaron una de las Spice Girls y transformaron su versión del Hey Ho! Lets Go en un homenaje a los Gatos y su capacidad de lamer sus propias pelotas. Inenarrable.


La siguiente banda era la única que no conocía cuando sacaron el cartel, me costó un poco localizarles porque tomé su I invertida por una T y me pasé días buscando Infection. Por otro lado Infección es una de esas palabras que plantas en el buscador y te sale de todo menos lo que querías. Llevan desde 2011 y hacen un punk que me trajo a la cabeza aquellos años en los que estábamos vuelta y vuelta con las cintas de MCD, Piperrak y todo eso. Su último disco es del año 2023, y en él aparece Siervos del Capital, con Efren de invitado a las voces, así que supongo que por ahí habrá venido su contacto con el festi, porque Karne Cruda cerraron el año anterior. Un evento de siete bandas, no es apto para estar a pie de valla con la libreta, pero el primer contacto fue bueno, suenan muy enteros, con mucha actitud y me congratulan varios mensajes en sus letras que me dio tiempo a captar. Seguro que se vuelven a Asturias con más seguidores de los que tenían al llegar.


Aiko el Grupo pillaron el pico con más público de la jornada. Parecía que iban de bromas, y mira dónde se han plantado, con giras por LATM y toda la pesca. A mi me han ido enamorando poco a poco, porque tras el primer barniz de melodías pop y sintes, su punk tiene muy mala baba, y además aporta una voz muy personal, diciendo cosas que no se han dicho lo suficiente. K Pesao o Niños Furbito y Niñas lo que Sea son buenas pruebas de esto. Por lo demás, comparando esta actuación con la que hicieron en el Soundcity, las vi más controladas en todos los aspectos, sin sacrificar energía pero más enfocadas en los instrumentos y en las voces, en general sonando igual de cafres pero más controladas.


Sons of Aral vienen de una etapa complicada, que les ha pillado en plena rampa de despegue. Las últimas semanas aun andaban sin batería y llegué a pensar que tendrían que cancelar su actuación, o salir con bates programadas, que no sería una locura en su estilo. Por suerte al rescate salió el batería de Midriasis, a quién vimos brillar aun con más fuerza aquí. Menudo puto salvaje, yo no se que le echan al colacao de estos chavales que vienen, pero esa forma de tocar no es humana. Por lo demás Sons of Aral apuntan cada vez más alto, con claro objetivo en llegar a festivales grandes. De hecho, aunque en sala pequeña también funcionan bien, su propuesta crece con las luces y el humo. Tienen un montón de buenas canciones, tienen ritmos rompecuellos, y tienen una presencia escénica impactante. Les mola el Nu Metal y están orgullosos de ello, yo creo que pueden ir a por todas e incluso conseguirlas.


Lo que digo del sonido y el escenario no es baladí. Ya había visto dos veces a Murdeity, y aunque la sensación no era mala, en el Gatufest lucieron el triple, por dos motivos; el primero es que van matizando la propuesta, con las partes narradas más integradas en el discurrir del concierto y los toques de humor más comedidos, el segundo es que el sonido les acompañó y se entendió todo mucho mejor que otras veces… Su música ya es lo suficientemente compleja, densa y enrevesada como para que el sonido dificulte la comprensión. Se que están a punto de juntar las canciones que han publicado y añadir otras nuevas para editar un EP, creo que eso va a jugar muy a su favor, porque la historia del asesino de dioses es parte vertebral de su concierto, y si no entras en eso, es complicado que llegues a apreciar el conjunto. Me parece una barbaridad lo que ofrecen y como tocan, el proceso de maduración creo que va jugando muy a su favor y cada vez se ve más claro en directo lo que tienen en la cabeza. También aquí estoy seguro de que nos quedan buenos años de disfrute con ellos sobre las tablas.


Leído aquí no parece tanto, pero a estas alturas yo tenía tal paliza que me tuve que sentar algunos buenos ratos para intentar llegar a Txarly. Intenté bailar en varias canciones y tuve que abandonar a la mitad, para reservar alguna fuerza y poder volver a casa en coche. No exagero, siete conciertos del tirón es para tomártelo de fiestón o morir en el intento.
Con Txarly no soy objetivo, empecé a seguir la Casa Usher sobre el año 2006 porque coincidí con Jabo en un curro, y claro acabamos hablando de música. Desde entonces he seguido la carrera de Txarly, con los Carniceros del Norte, en solitario, con los Ejemplares, con Radiocrimen y con Telaraña entre otras aventuras. Hemos montado varios conciertos juntos por aquí y tengo profunda admiración y respeto por su enfoque artístico. Me parece que lo que toca lo convierte en oro y que poca gente en este país tiene una visión tan clara y afinada. Esta gira la teníamos en el punto de mira Producciones Tudancas y nosotros, y no acabábamos de encontrar dónde y cuándo encajarla, así que me alegré muchísimo cuando me enteré de que venían al Gatufest, e iba a poder verles sin tener que ocuparme de nada.
A esas horas de la madrugada quedábamos ya unos pocos valientes, y me dio un poco de pena por los que se lo perdieron, porque una vez más fue una sentada de cátedra sobre cómo se hace el postpunk.
Esto comienza a sonar a despedida y tiene un punto de doloroso, pero por otro lado, mirar desde arriba de la colina y ver lo que has caminado también es satisfactorio. Entremezclando temas de diversas épocas, con parada de honor para las canciones asesinas, y mucho de Carniceros, porque a esas horas todo el mundo necesitaba adrenalina.
La banda que ha montado es espectacular, y el concierto me resultó muy emocionante. No voy a entrar en más detalles, porque aquí, si me pongo le meto otros diez párrafos a la reseña. La traca final, tras Nekrománticos y con los homenajes a Paralísis y Bowie fue de rozar el éxtasis.
¡Que no sea la última! …y si no, pues nos veremos en las estrellas.
