Teníamos rodeado en rojo el viernes diez de julio en el calendario desde que Toro nos avisó, hace meses, que había cerrado fecha con los tremendos Foscor. El plan se volvió inmediatamente el doble de interesante al conocer que los asturianos Humo se unían a la fiesta, son carísimos de ver (en sentido figurado), así que a las siete en punto estábamos ya en Los Bancos, expectantes para el inicio de su bolo.
Conocimos a Humo a través de su teclista Mora, que también es batería de otras bandas como Tottengot o Mad Rovers. Cuando les vimos en el Espacio Creativo Jose Manuel Illera nos contó que Humo son ya corredores de larga distancia, pero que tras una etapa en la que han estado latentes se estaban preparando para lo que será su próximo disco, esperamos en 2027 y que dará continuación a su último EP de 2016, prácticamente agotado. Si tienes curiosidad puedes escucharles en su bandcamp, pero te aviso que su sonido se ha endurecido en directo.
Tienen influencias muy claras de grupos clásicos como King Crimson o Pink Floyd, pero a la vez aportan tensiones rítmicas, y riffs potentes más propias del metal progresivo y el post rock. En un alto porcentaje son instrumentales, aunque parece que van incorporando algunas voces a sus nuevas canciones.




Entre conciertos hablábamos con amigos del lujo de tener a grupos tan buenos a dos metros de tu cara, y de la eterna incógnita del porqué hay tanta gente dispuesta a dejarse cientos de euros para ver a una banda famosa de lejos y tan reticente a vivir el underground, con propuestas igual de buenas o mejores. Por suerte lugares como los Bancos ya comienzan a recoger lo sembrado, y tras años de actividad, tienen público fiel que se acerca, a veces a ciegas, confiando en la mano de los programadores. Seguro que de este doblete nadie salió defraudado.




Foscor son una de las bandas más interesantes del Black Metal de la península. Su visita a los Bancos nos hacía recordar el reciente paso de Balmog, y todos tenemos la sensación de estar viendo en primera fila a bandas que no tienen nada que envidiar a los nombres más reconocidos del estilo, con el aliciente, insisto, de que el Black Metal en sala pequeña, es mucho más envolvente que cuando lo ves en un gran escenario a muchos metros de distancia.
Los últimos trabajos de Foscor han avanzado hacia terrenos post/avantgarde con pasajes más ambientales, y arriesgados, que les han colocado, desde mi punto de vista, como uno de los referentes de este estilo a nivel europeo. Sin embargo, para esta visita querían rememorar sus inicios y sólo incluyeron material de sus tres primeros álbumes, osea crudo, impío y puro black metal.
Es la segunda vez que les vemos en directo, y a pesar de que su concierto en el Infest fue accidentado a nivel técnico, nos sobró para entender de lo que son capaces con su nuevo material. Aquel concierto, unido a la apisonadora que nos pasó por encima ayer nos dan una buena perspectiva completa de toda la capacidad de la banda. Si ya estaban entre nuestros favoritos, acaban de ascender varios peldaños.
Esperamos que los lazos que les unen con Cantabria se hagan cada vez más fuertes, y que sus visitas sean cada vez más frecuentes.



