En escandinavia salen bandas que quieren sonar a otras épocas, de debajo de las piedras. De esas que les importa una leche lo que esté de moda musicalmente en el mundo. H.E.A.T. es una de las más conocidas para quienes nos gusta el rollito rockero ochentero y los amigos en 2025 sacaron su último trabajo Welcome to the Future.
Y siendo HEAT, por mucho futuro que pongan en el título ya os podéis imaginar que no vamos a encontrar nada futurista en disco, a no ser que estemos en 1979 esperando a que venga Doc con su DeLorean a volver a 1987… Toma guiño tonto.

Y siguiendo con la coña de la peli de Zemeckis, parece que los cinco suecos llevan casi veinte años viviendo en su propia línea temporal, un poco como como si vivieran eternamente entre 1985 y 1991. A estas alturas está claro que no tienen ninguna intención de cambiarse de década.
El disco es el segundo con Kenny Leckremo (voces) desde que volvió a la banda en 2020. En 2022 con Force Majeure ya demostraron seguían sabiendo hacer buenos discos a pesar de la salida de Erik Grönwall. ¿Y en este segundo intento con Kenny qué? ¿Se acuerdan aún de hacer buenos discos? Pues vaya que si se acuerdan.
Heading for disaster faster than the speed of light
Riding on the highway, my way!!!
Así arranca el disco, con Disaster, abriendo con sintetizadores, guitarras muy de otras épocas, Leckremo luciéndose a la voz y tengo que hacer mención a esas máquinas de arcade en el video. Cuanta nostalgia para los que tenemos ya una edad… El teclista Jona Tee, alma compositiva del grupo pone esa melodía hardrockera que tan familiar nos suena a los amantes del AOR más moña. Entra fácil, suena mejor. No hace falta mucho más.
Sigo con unas pinceladas de los temas que más me han gustado en el disco.
Puedo empezar con Call My Name; de esos temas que una vez que te metes la melodía y el estribillo en la cabeza no hay quien te lo saque del coco. Suena a AOR sueco del que se hace ahora por la producción moderna, pero vaya, bien podría estar en la banda sonora de Rocky 3. Sin duda de mis temas favoritos.
Otro más puede ser The End con unos teclados que suenan al Bon Jovi más clásico. Pero no solo de moñadas vivía el hard rock y Losing Game tira hacia el blues rock con un rollito Whitesnake muy bailón y a la vez muy elegante.
Y si tengo que destacar otro más, me voy al último tema; We Will Not Forget con un estribillo tan cursi que te saca una sonrisa. No se puede ser más moñas y molar tanto al mismo tiempo.

Es de esos discos que suena familiar desde que arranca, ponerte este Welcome to the Future es como ponerse unas zapas muy usadas. ¿Al escuchar Call my Name no os suena familiar? Pues eso. Es cierto que hay bandas que al intentar emular la era del hair metal, se quedan ahí, en el intento, sonando forzados metiendo guiños a otras bandas. Yo creo que H.E.A.T. ahora mismo suena a H.E.A.T. No miran por encima del hombro a nadie ni calculan qué riff suena más a Whitesnake ni qué estribillo recuerda más a Europe. Se nota que les sale natural. Como si la influencia fuera ya su identidad musical, como si los ochenta fueran simplemente parte de la banda y no su disfraz.
En resumen, como en los siete discos anteriores (Ya son discos eh), H.E.A.T. suenan a hard rock del “güeno”, de esos que recuerdan a los 80 y lo hacen sin sonar cansinos. No diría yo que es su mejor disco, (Force Majeure y antes H.E.A.T. II pusieron el listón muy muy alto), pero me suena sólido, alegre, lleno de estribillos pensados para el directo y con Kenny Leckremo luciéndose a base de bien. Si te mola el hard rock y las pelis de los ochenta este disco te va a hacer sentir como en casa. Dale caña, FASTER than the speed of light!!
Jose el de Alemania
